lunes, 17 de julio de 2017

Cine, lo que vamos viendo. Tres reseñas (nº LXX)

Fecha estelar: - 305458.9
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Películas reseñadas:

- La emperatriz Yang Kwei-fei (1955)
- The Italian Job (2003)
-  Gekijo-ban Psycho-Pass (Psycho-Pass: la película, 2015)


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La emperatriz Yang Kwei-fei (1955)
Dir.: Kenji Mizoguchi

Penúltima película de Kenji Mizoguchi y primera que rueda en color para esta adaptación de la historia de Yang Kwei Fei (719-756), nacida como Yang Yuhuan, que fue la última consorte y favorita del sexto emperador de la dinastía Tang, Xuanzong. En este caso, a diferencia de la versión más reciente del año 2015, “Lady of the Dynasty”, acercándose más al final real que tuvo la protagonista aunque evitando dar papel decisorio al emperador en este final que, por lo que se puede leer, lo tuvo. Esta versión de Mizoguchi mitifica más en inicio al dar un claro origen humilde a Yang Yuhuan, como si fuese el cuento de la Cenicienta y obviando su casamiento a los 14 años con uno de los hijos del emperador fruto de su relación con la también concubina Wu. (Desde luego no ayuda nada para con las pretensiones de estas historias cinematográficas saber que este emperador tuvo a lo largo de su reinado, aparte de la primera esposa y emperatriz, hasta 24 concubinas-consortes y no menos de cincuenta hijos que fueron príncipes y princesas).

Dejando la historia real a un lado, la película de Mizoguchi es, como tantas otras suyas, un dechado de puesta en escena y de cómo se muestra la misma a través del pausado movimiento de cámara. Y eso que los planos secuencia en esta película son básicamente descriptivos de los escenarios, con poco desarrollo narrativo en los mismos, circunstancia en la que Mizoguchi había mostrado su maestría en buena parte de su filmografía anterior. Pero, vista hoy, la principal dificultad que le encuentro a la película no es precisamente en su aspecto teatral, sino que se nota demasiado que es una historia imperial china interpretada por actores japoneses caracterizados para tal fin.

(Spoilers a partir de aquí)

A pesar de los reparos, Mizoguchi nunca defrauda en el cuidado tratamiento que hace de sus personajes femeninos. La película tiene tres momentos que cada uno por sí solo hace que una película “menor” de Mizoguchi sea obra maestra con respecto del cine que se hace hoy. En primer lugar toda la escena de escapada de Yang Yuhuan y el emperador por las calles de la ciudad, y también la escena donde descubre el emperador la presencia de Yang Yuhuan en sus habitaciones, entre velos mientras mira el cuadro de su difunta esposa. Algo tendría que decir Alfred Hitchcock de esta escena y su relación con la idea principal en “Vértigo”. Pero también puede ser una casualidad. Ahora bien, la escena final, la mejor con diferencia de toda la película es la preparación del ajusticiamiento de Yuhuan sin dialogo alguno, la puesta en escena del mismo, el pequeño traveling final de la cola del vestido mientras se acerca al árbol, las joyas que van cayendo después… una maravilla, un maestro a la hora de contar cosas que ocurren fuera de plano.

7/10 - Buena


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The Italian Job (2003)
Dir.: F. Gary Gray

Vaya por delante decir que la belleza de Charlize Theron me hace pensar que no es persona de este mundo. Es culpable de que la película tenga dos puntos más de los que merece.

Es la típica película de robos formada por el típico grupo de genios cada uno en su campo, que tienen incluso su típica presentación. Gente guay, típicos ladrones buenos que roban a ladrones sin pegar tiros. Aquí no está el típico chistoso, que todos lo quieren ser, pero con chistes malos. Y no podía faltar el típico malo que se gana su condición de odiado a pulso, para que no haya dudas.

Hay que desconectar demasido el cerebro para dejar pasar las situaciones inverosímiles que aquí se ven. Si se consigue desconectar, un entretenimiento sin más. Lo que pasa es que no aguanta un segundo visionado, que es mi caso, porque entonces empiezas a pensar que estas viendo una especie de Equipo A con Minis.

Spoiler
Una curiosidad, que estoy aburrido: en el año 2004 el oro se pagaba a unos 400 dólares la onza. Los lingotes que se ven en la película son los típicos de 400 onzas troy (12,4 kg cada uno). Cada lingote tenía un valor en el 2004 de 160.000 dólares. Si roban 35 millones, son 218 lingotes. En algún momento dicen que son 208 lingotes cuyo peso no es de 1200 kg como dicen, es de 2580 kg. Toca a 860 kg en cada maletero. Como para ir con las ruedas delanteras levantadas.
Vale, lo dejo.

5/10 - Pasable


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Gekijo-ban Psycho-Pass (Psycho-Pass: la película, 2015)
Dir: Naoyoshi Shiotani, Katsuyuki Motohiro

Dentro del anime de ciencia ficción, de entre las obras cyberpunk, de aquellas que han sido asequibles por estos lares, seguramente sea Psycho Pass la más relevante en cuanto a calidad del producto y, sobre todo, por el interés de la historia que se cuenta, el mundo ultra-tecnificado del siglo XXII en el que se desarrolla, la interacción de sus habitantes con el mismo y las cuestiones morales y filosóficas que se plantean. Un mundo, unas historias y unos protagonistas que claramente presentan muchos paralelismos con los que aparecen en Ghost in the Shell. Pyscho Pass surgió al revés de como suelen hacerlo estos productos ya que el anime fue primero y a partir de él, surgieron los manga, las novelas y otros productos.

Dentro del anime, Psycho Pass cuenta con una primera temporada emitida en el año 2012 que es excelente, muy recomendable, sobre todo la primera mitad de la temporada (una reseña aquí). Desde luego la serie dejó con ganas de más pero no fue hasta el 2014 cuando se emitió una segunda temporada que particularmente me resultó decepcionante (una reseña aquí). Hubo cambio de productora y de dirección, la calidad de la animación se resintió y la historia curiosamente no continuaba donde quedó la primera temporada en lo referente a seguir contando el destino de uno de los protagonistas principales. Ahora bien, la decepción principal de esta temporada vino por los mismos motivos que hacen de “Psycho Pass: la película”, un producto simplemente pasable. Y ello a pesar de que aquí, en la película, se vuelve con la productora original, Production I.G, que cuida mucho de la calidad de sus productos y también con Naoyoshi Shiotani que vuelve a tomar las riendas en la dirección.

El interés en la película está, desde luego, en que se trata de la verdadera continuación de la primera temporada de Psycho Pass. La verdad es que a película entra a saco y explica muy poco, es necesario y recomendable haber visto esta temporada de la serie para llegar a comprenderlo todo bien, aunque tampoco es que la historia de para mucho, que es ése el principal problema. Se desaprovecha mucho el rico mundo lleno de posibilidades que se plantea, una buenísima idea puesta al servicio de una manida y previsible historia con personajes muy planos, demasiado asépticos, desapasionados, neutros. Sobre todo Akane.

Es evidente que la falta de interés en lo que se cuenta es claramente una cuestión personal. Una pena que las historias que se cuentan en Psycho Pass no vayan por la senda deseada y se limite a contar historias ya muy vistas aunque sean enmarcadas en este futuro distópico. El fundamento y la esencia de este mundo se podía ver en la primera temporada de la serie pues los capítulos desarrollaban cómo era la convivencia de los personajes, los propios personajes evolucionaban y se resolvían historias originales que estaban inmersas y eran imposibles de concebir sin el contexto de este universo controlado por Sibyl.

5/10 - Pasable






Nº de películas reseñadas en el blog: 291
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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





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miércoles, 12 de julio de 2017

Ghost in the Shell (1995)

Fecha estelar: -305471.7
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Ghost in the Shell (1995)
Dir.: Mamoru Oshii

Aviso a navegantes: reseña con spoilers.

 
Un poco de contexto para empezar.

Japón, año 2029.

Gracias al avance de la tecnología cibernética los cuerpos humanos pueden ser mejorados o incluso sustituidos total o parcialmente por partes cibernéticas (prostéticas). Estas mejoras confieren a los cuerpos cualidades sobrehumanas que van desde una gran fortaleza física y resistencia hasta un desarrollo muy superior de los sentidos o también a tener un control metabólico del cuerpo. Tales humanos son en realidad ciborgs, tanto más cuanto menos de humano original tengan, que es lo que ocurre con buena parte de los integrantes de la Sección 9 del departamento de seguridad del gobierno japonés. De hecho, la mayor Motoko Kusanagi es un ciborg de cuerpo entero (eso sí, un cuerpo prostético de primer nivel, nada barato), incluyendo buena parte de su cerebro que, como el de muchos ciborgs, está modificado de manera orgánico/sintética. Estos ciber-cerebros, formados por una carcasa metálica que protege al cerebro artificialmente aumentado, permiten a las mentes interactuar entre ellas, con máquinas, con robots y con redes de datos que hay siempre a su alrededor. El caso de Kusanagi es que casi la totalidad de su cerebro también es artificial. En el lado opuesto están los humanos puros y los casi totalmente humanos, como es el caso de Aramaki o de Togusa que solo tienen implantes cerebrales para poder conectarse a la red.

Implantación del cibercerebro de Kusanagi en un cuerpo prostético



Pero entonces,  ¿los ciborgs son humanos?

Pues ésa es la gran cuestión y es la idea central de la película de Oshii.

Estos ciborgs se consideran humanos, pero no es porque tengan partes de materia orgánica original, aunque sea poca, o por el trato humano que reciben entre los demás humanos; estas son razones terrenales que Kusanagi rechaza rápidamente. Lo que los hace considerarse todavía humanos es lo que llaman el “espíritu” (ghost), que no es más (ni menos) que la esencia que hace al ser humano como es dentro de la especie y como individuo dentro de la especie. Es la autoconsciencia de su propia existencia que se afianza, en buena parte, a través de la propia memoria y de los recuerdos que guarda. Los robots antropomórficos, los androides o también los tachikomas no tienen esta autoconsciencia, este espíritu, y por eso no son considerados ciborgs aunque alguno de ellos estén en proceso de conseguirlo. No obstante es importante considerar que tener este espíritu no es algo exclusivo del humano sino que cualquier ser en este universo puede tenerlo, ya sea vivo o artificial. Un concepto así es muy consecuente con la concepción sintoísta japonesa.

Pero lo más curioso es el ensamblaje de este espíritu con la tecnología y la informática ya que el ghost de un individuo no es debido a algo físico, a una configuración neuronal concreta, sino que es posible transferirlo de un cuerpo a otro, de un cerebro a otro, o también a un cerebro sin cuerpo que esté empaquetado en cualquier objeto que nos podamos imaginar que esté tecnológicamente preparado, como una maleta. Incluso el espíritu puede trascender aún más y habitar en la red de redes. Entonces, ¿qué es el espíritu? ¿es una especie de software natural que surge gracias a la encriptación genética del individuo junto con sus vivencias, el recuerdo de las mismas y sus disquisiciones existenciales?

Ante tantas alternativas para el alojamiento del espíritu cada persona cibernética intenta conservar la autoconsciencia, su espíritu, y que no se pierda en la despersonalización que supone la red de redes o la utilización de cuerpos prostéticos de serie. Desde luego, no es de extrañar el gran cuidado que en este universo hay que poner en proteger la masa cerebral que guarda el espíritu y las medidas defensivas que hay que adoptar (cortafuegos, antivirus, encriptaciones, etc.) para que los cerebros no puedan ser hackeados. Porque cuando los cerebros están interconectados es posible suplantar el espíritu de una persona, y el viaje de un espíritu entre cerebros interconectados o el control total o parcial del cuerpo de una persona por parte de un espíritu externo.

Piratear la realidad que vives es posible

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Es evidente que toda esta descripción de cómo son los humanos que viven en el año 2029 de este universo de Ghost in the Shell no ocurre ni tiene lugar en la película de Mamoru Oshii, aunque buena parte sí. Todo esto no es más que una especie de “resumen” de lo que es mi propia concepción de este universo después de disfrutar del manga de Masamune Shirow, de las dos películas de Mamoru Oshii, de la trama de Arise y de las dos temporadas de Stand Alone Complex (SAC) de Kenji Kamiyama. Es una gran virtud de toda esta saga el que puedas ir descubriendo poco a poco cómo funciona este futuro. Sobre la película del 2017 de Rupert Sanders mejor ni hablar, que aquí no pega ni con cola.




Ghost in the shell (1995)

Pasando ya exclusivamente a la película de Mamoru Oshii (la estrenada en 1995, no la innecesaria remasterización del 2008) es importante mencionar que en mi caso éste es el “producto fundacional” de este universo ya que el manga de Shirow vino un poco después. Los mangas de Shirow son bastante complicados y difíciles de seguir, sobre todo el tomo número dos. Lo cual no quiere decir que sean malos, más bien al contrario. Resultan fascinantes porque desarrollan personajes interesantes, se imagina un futuro plausible y visualiza el entorno informático, la red, de una forma más que brillante. El propio Mamoru Oshii afirmó en una entrevista su creencia de que en todo Japón quizás no exista alguien que comprenda perfectamente los mangas de Masamune Shirow. Desde luego es imposible llevar cualquiera de estos mangas a la pantalla sin que los resultados sean, como poco, alucinatorios. Los productos audiovisuales nunca lo han intentado, más bien lo han adaptado tomando los personajes, las ideas y los conceptos importantes de la obra de Shirow.

En el caso de la película, Oshii ha aligerado mucho el contenido del manga para hacerlo más accesible, circunstancia que solo consigue en parte ya que la película también es bastante difícil de seguir. En la película, Oshii da un carácter más adulto al aspecto de Motoko Kusanagi y le cambia bastante la personalidad pues es mucho más seria. Pasa también por alto cualquier referencia sobre la sexualidad de Kusanagi y sus tendencias lésbicas, que aparecen bastante explícitas en el manga, y, en general, obvia cualquier alusión a las relaciones interpersonales. Aunque no del todo, porque es sutil en la película en algunos gestos de Batou hacia Kusanagi que sugieren claramente su enamoramiento de la mayor.


En GITS, Oshii envuelve el producto en una compleja trama político-empresarial, característica por otra parte del género ciberpunk, que es el “campo de batalla” entre dos secciones gubernamentales. Y el proceso de investigación para desentrañar la trama lo hila con unas escenas de acción admirablemente planteadas y mejor animadas que ya por sí solas hacen que la película sea imprescindible. Pero la realidad es que Oshii está más interesado en el tema del espíritu, de la identidad como persona y en la posibilidad de que programas informáticos artificiales puedan adquirir autoconsciencia. También en la transcendencia/evolución del ser humano hacia un nuevo ser.
Para conseguir esto, intercala entonces la trama política con las escenas de acción, pero, mientras los miembros de la sección 9 hacen su trabajo, Kusanagi irá desarrollando sus dudas existenciales que quedarán perfectamente hiladas con la trama del titiritero. La película es tremendamente dinámica y no da descanso alguno para la reflexión del propio espectador…. ¡¡Que todo esto se cuenta en ochenta minutos!!

Ochenta minutos que, además, muestran una concepción artística y unos dibujos sobresalientes. El director artístico es Hiromasa Ogura, que ya había trabajado anteriormente con Mamoru Oshii en su primera película dedicada a la Policía Móvil Patlabor (1989). En Patlabor ya se pueden ver conceptos arquitectónicos, barrios y calles de la megaciudad bastante parecidos, aunque no al nivel de lo que se puede disfrutar en GITS. Los fondos urbanos de la megaciudad son impresionantes en cualquier escena. Son tan buenos que Oshii  permite un paseo para que se puedan contemplar y disfrutar, que es lo que ocurre en las escenas del paseo en barco de Kusanagi por la ciudad bajo la impresionante música de Kenji Kawai. En cualquier caso no es un simple paseo, que su importancia argumental también tiene. Aunque el nombre de la ciudad no se identifica en la película, debemos suponer que es japonesa, aunque se observa que está claramente inspirada en Hong Kong. Las influencias de Blade Runner también parecen claras.








Togusa porta una versión ficticia de una Mateba
El cuidado que pone Oshii en sus películas animadas es admirable. El diseño de las armas de fuego y de los artilugios bélicos, el uso que se hace de ellos mediante la animación es de lo más realista que se puede contemplar. Es marca de la casa, que se puede comprobar no solo en GITS sino también en las dos Patlabor que dirigió y en la reivindicable Los surcadores del cielo (Sukai kurora, 2008), o incluso en su colaboración en Jin-Roth (1998) de Hiroyuki Okiura. También es admirable la fusión que se consigue aquí entre el trabajo artesanal de animación y la utilización del ordenador con mesura. Es un acierto total utilizar imágenes generadas por ordenador cuando se trata de mostrar lo que se ve en los monitores de ordenadores o cuando se muestra algo a través de la visión de un ciborg. El dibujo de personajes, la iluminación de los mismos a través del propio dibujo le sigue dando un “aspecto de comic” que ya no tienen la mayoría de productos actuales. Quizás sea el Akira (1988) de Otomo la obra cumbre para este tipo de animación, en mi opinión/gusto personal.

Batou con una copia modificada de una IMI Micro Uzi
Más información sobre las armas de GITS en
http://www.imfdb.org/wiki/Ghost_in_the_Shell_(1995)


En definitiva, Ghost in the Snell es una película importante e influyente que, tal como se han desarrollado las redes de la información y los sistemas informáticos desde 1995 hasta hoy, desarrolla unos conceptos plenamente vigentes. No envejece nada nada mal y es película que gana en cada pase pues siempre ves algo nuevo, una nueva cualidad en cualquiera de los aspectos en los que sobresale, en las muchas alegorías que hay en sus imágenes y en sus palabras, en la animación, los encuadres, las escenas de acción, el dibujo en las escenas contemplativas de la ciudad, en la coherencia informática, los hackeos, en el fundamento de las dudas existenciales y las motivaciones del titiritero, en la magnífica música de Kenji Kawai,…. Un verdadero peliculón.

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En Blade Runner también hay paraguas amarillos. Es mi escena favorita.






¿Y a dónde va la recién nacida desde aquí?
La red es vasta e infinita





Otras entradas sobre GITS en el blog:
- Batou, Motoko Kusanagi y una San Miguel
- Modelo Robótico Genérico de aspecto femenino
- Ghost in the shell, un poco de cronología, contextualización... y Arise





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Recuerda, amigo lector, que esta reseña está basada única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.

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martes, 4 de julio de 2017

Cine, lo que vamos viendo. Tres reseñas (nº LXIX)

Fecha estelar: - 305494.7
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Películas reseñadas:

- 2010: Odisea dos (1984)
- La autopsia de Jane Doe (2016)
- Lady of the Dynasty (2015)


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2010: Odisea dos (1984)
Dir. Peter Hyams

Es curioso que lo mejorcito que ha hecho Peter Hyams como director sea precisamente cine ambientado en el espacio, más concretamente en las lunas de Júpiter, aún más concretamente en la asolada y devastada luna Io, el lugar del sistema solar que más se parece a Mordor. Así lo fue en su mejor film, Atmósfera cero (1981), una revisitación a “Solo ante el peligro”, y también lo es 2010: Odisea dos, una continuación de la obra maestra de Kubrick a través de la propia novela que A. C. Clarke escribió dos años antes. Ése fue, quizás, el estigma que cargó esta película porque cualquier comparación con la película de Kubrick no tiene defensa posible. Creo que ése no es el camino para afrontar esta película de Hyams porque, aunque tenga sus problemas, que los tiene, es una más que digna muestra de ciencia ficción dura, seria y coherente basada en una saga que A. C. Clarke desarrolló en cuatro novelas.

Primero lo malo. Como adaptación de la novela de Clarke, considero que la película comete bastante más errores que aciertos en los cambios que introduce. La gran losa de la película es el asunto de la guerra fría y el enfrentamiento entre soviéticos y americanos que no pega para nada en esta historia. Eran cosas de la era Reagan, quizás entendibles en el momento de estreno de la película pero que hoy día se nota que están introducidas a martillazos en la historia. Nada de esto aparece en la novela de Clarke, que también fue escrita en esos años pero con una visión más favorable del ser humano donde los propios rusos son considerados y tratados mucho mejor. Y también donde se plantean ideas mucho más interesantes que son directamente eliminadas para no alargar la película. Sin ir más lejos, todo el misterio de la luna Europa, la nave china Tsien o los paseos de Bowman por esta luna.

Por el contrario, lo mejor del film es la aventura espacial de acercamiento al sistema de Júpiter para intentar salvar la nave Discovery e investigar al propio monolito que aún continúa orbitando al planeta. La película tiene más de treinta años y visualmente se mantiene mucho mejor que bien, tanto en la representación del sistema joviano (no recuerdo en el cine que se haya hecho mejor que aquí), del anillo de azufre de Júpiter, de las naves espaciales y la coherencia de sus movimientos orbitales, de los paseos espaciales. Y la labor de dirección es más que loable, porque todas estas maniobras y los trabajos que realizan los astronautas son perfectamente entendibles. Sin necesidad, además, de incluir excentricidades o sorpresas, el típico ruido efectista que no viene a cuento. Una simple luz roja, la que representa a HAL-9000, es capaz de generar tensión si la escena está bien rodada y los diálogos son los adecuados. Por cierto que, entre los aciertos respecto de la adaptación de la novela está el final que aquí se da HAL. Solo hay sutiles diferencias, pero acertadas en este caso.

En 1979 las trayectorias de las sondas Voyager de la NASA tuvieron su máximo acercamiento al planeta Júpiter y sus lunas. Sin duda las fotografías que enviaron fueron decisivas en el enfoque que A. C. Clarke dio a su novela. Su posterior labor como asesor científico de la película (tiene dos cameos) también fue determinante para que este film, visto hoy, se presente como una buena película, con una historia interesante y científicamente correcta. Una película que entretiene y que enseña.

7/10 - Buena


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La autopsia de Jane Doe (2016)
Dir.: André Øvredal

Reseña con cuasi-spoilers.
Aunque la primera parte es interesante, la parte de la autopsia, tiene también en estos minutos un cierto tufo a la típica/tópica película de terror, género que lleva mucho tiempo generando básicamente la misma película. Aquí, la morgue donde hacen las autopsias es básicamente irreal y te la tienes que creer. A saber, un sótano que tiene menos luz que una osera y con más ruidos raros que la sentina de un viejo cascajo de vapor. Pero es el escenario perfectamente característico de este tipo de películas. Y no es el lugar el único tópico, que también hay gato y tormenta de rayos, truenos y centellas. Vamos, que es el ambiente ideal para hacer la autopsia a las once de la noche. 

Como el director no se corta en mostrar estas cosas desde el principio, no huye de los tópicos, pues irremediable estás viendo la película sabiendo qué es lo que puedes esperar ver. Es un error porque la parte de la autopsia está muy bien, pero la deriva hacia lo sobrenatural, al típico producto de sustos, no sorprende nada y es muy poco original. Llega un momento en que la película se reduce a un ir y venir por los pasillos que es puro convencionalismo del género, incluyendo situaciones del tipo “porque sí” cuando no directamente tramposas (ponemos aquí a la novia del protagonista). Una pena, porque los cuarenta primeros minutos prometían por sí solos sin necesidad de la parafernalia que le han querido dar. Después, en el resto de la película, los guionistas debieron fumar algo para terminarla de esta manera.

4/10 - Regular


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Lady of the Dynasty (2015)
Dir.: Shi Qing, Tian Zhuangzhuang, Zhang Yimou

Yang Kwei Fei (719-756), nacida como Yang Yuhuan, fue la consorte favorita del sexto emperador de la dinastía Tang, Xuanzong. Dado que hechos históricos tan antiguos no son hoy día perfectamente conocidos, la película se centra en el ascenso de Yang Yuhuan hasta lo más alto del palacio imperial a través de las intrigas, traiciones y relaciones amorosas dentro de la corte del emperador, hechos que podrían o no haber sucedido, todos o parte de ellos. Siendo Yang Yuhan una de las Cuatro Grandes Bellezas de la Antigua China y dada la escasez de registros históricos, seguramente muchos de los hechos supuestamente conocidos no sean más que fruto de la leyenda.

En cualquier caso, la película Lady of the Dynasty intenta dar una visión de los hechos que está excesivamente centrada en la parte del romance, especialmente en su segunda mitad, y poco en las intrigas. Desde luego es la primera parte la más interesante, todo lo referente a la entrada en el palacio imperial de Yuhuan gracias a la concubina Wu (interpretada por Joan Chen que es, sin duda, la mejor de la película). Pero es una película demasiado deslavazada fruto de que ha sido “tocada” hasta por cuatro directores y otros tantos productores que han ido poniendo y quitando financiación. La película fue propuesta inicialmente al director coreano Kwak Jae-yong, que tiene en su haber dentro de la comedia romántica la espléndida My Sassy Girl (2001), pero pronto deja el proyecto y pasa a Tian Zhuangzhuang aunque el director principal de la película es un desconocido Shi Qing. Incluso Zhang Yimou aparece en los créditos como participante del proyecto en la dirección. Desde luego, si es por el tratamiento del color y la composición de las escenas la película recuerda muchísimo al estilo de Yimou y es fundamentalmente lo más destacable de la película, su aspecto visual, el colorido y la composición de los interiores palaciegos y del magnífico vestuario. El asunto de los exteriores y el hecho de que el CGI se ve a distancia es mejor no tratarlo pues tampoco es que estas escenas fueran relevantes en la historia que se quiere contar. Eso sí, excepto un increíble, casi irrisorio, encuentro a caballo entre el emperador y la consorte.

Pero, aunque más o menos permaneces alucinado por la belleza de las imágenes, y también de Fan Bingbing en el papel de Yuhuan, la película se torna demasiado parecida a una postal de poses de la protagonista. Abandona las intrigas y se torna demasiado lenta acumulando escenas de Fan Bingbing tocando el arpa, bailando con vestidos hipnóticos, mostrándose celosa, llorando a lágrima viva, …, la historia se acerca al folletín y se torna bastante aburrida mientras se acerca a un final que se antoja abrupto y con propensión hacia lo excesivamente melodramático. Son cosas de la leyenda y de lo bien que quedan en gran pantalla, porque de lo poco que se sabe el final fue parecido pero no igual.

En el año 1955, Kenji Mizoguchi dirigió su penúltima película, Yôkihi, que aquí se tituló La emperatriz Yang Kwei-fei. Desde luego es una muestra de la importancia del mito de la belleza de Yang Yuhuan dentro del mundo asiático cuando fue considerado por un director japonés para realizar su película. Dado el agridulce sabor que ha dejado Lady of the Dynasty, se hace necesario revisitar la película del maestro Mizoguchi.

5/10 - Pasable





Nº de películas reseñadas en el blog: 288
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miércoles, 28 de junio de 2017

Cine, lo que vamos viendo. Tres reseñas (nº LXVIII)

Fecha estelar: - 305510.1
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Películas reseñadas:

- Umi yori mo mada fukaku (Después de la tormenta, 2016)
- Kong: la isla Calavera (2017)
- Toki o Kakeru Shōjo (La chica que saltaba a través del tiempo, 2006)


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Umi yori mo mada fukaku (Después de la tormenta, 2016)
Dir. Hirokazu Koreeda

Es curioso cómo Hirokazu Koreeda consigue atrapar al espectador y tenerlo expectante solamente por cómo se va a desarrollar una reunión cuasi-casual y obligada de una familia que lleva rota desde hace tiempo. De nuevo una familia desestructurada, la constante de las películas de Koreeda, unos padres divorciados, un hijo, una madre que mira hacia delante, un padre incapaz de avanzar que recurre a malas artes para alimentar su ludopatía, el verdadero legado de su padre, aquél que no se quiere aceptar y una abuela comprensiva, resignada y paciente, único nexo de unión que queda entre todos ellos. Todo esto se va desarrollando poco a poco, serenamente va avanzando, metiendo al espectador en la vida de unos personajes que no son sobresalientes en nada, solo son personas cualesquiera con sus aciertos o sus errores. Koreeda es un maestro en mostrar la realidad de lo cotidiano y en hacerla interesante. Y como la realidad es así, Koreeda no soluciona sus historias recurriendo a sorpresas, estridencias o sentimentalismos. Es la vida misma.

Los actores principales están bien en general. Son actores que repiten con el director pues tanto la veterana Kirin Kiki como Hiroshi Abe ya participaron en la notable y conmovedora Kiseki (Milagro, 2011) y en Aruitemo, Aruitemo (Still Walking, 2008) película con la que ésta tiene ciertos paralelismos. La bellísima Yôko Maki también participó anteriormente en Soshite chichi ni Naru (De tal padre, tal hijo, 2013). Es, desde luego, Kirin Kiki quien sobresale en su papel, tiene un par de escenas espléndidas tanto con su hijo en la cocina mientras los demás duermen como con su ex-nuera un poco después. En cierto modo, un papel muy parecido al que borda en An (Una pastelería en Tokio, 2015), buenísima película de Naomi Kawase.

Después de la tormenta está, sin embargo, un paso atrás de otras películas de Koreeda, sin ir más lejos de su anterior película, Umimachi Diary (Nuestra hermana pequeña, 2015) que consigue llegar, al menos en mi caso, mucho más hondo. En Después de la tormenta Koreeda parece que trabaja a marcha fija, deja también a un lado la crítica social y la historia que plantea no cala tan hondo o, simplemente, no es tan emocional como las anteriores. Lo que pasa es que cualquier película menor de Koreeda es de por sí una película muy estimable. Es el ejercicio de estilo a la hora de elegir y contar las historias lo que hace del cine de Koreeda un digno heredero actual del cine de Yasujiro Ozu. Que no es decir poco.

 "Nunca he amado a alguien más profundamente que el mar
aunque haya llegado hasta esta edad"


7/10 - Buena

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Kong: la isla Calavera (2017)
Dir.: Jordan Vogt-Roberts

1) La película es puro entretenimiento, cine de aventuras, es "serie B con dineros".
2) La “serie B con dineros” permite visualizar las ideas más locas que se puedan ocurrir, lo de Kong con los helicópteros es puro delirio.
3) Si te entretienes en sacarle punta o criticar las explicaciones, como las que se dan sobre la situación de la isla, no disfrutarás para nada lo que aquí se pretende.
4) El guion es lo de menos y se nota, que lo que importa es Kong y que los demás corran delante de él.
5) Los efectos de ILM son impresionantes. La película tiene una buenísima colección de fotogramas-salvapantallas.
6) Personajes estereotipados con poco desarrollo que la mayor parte de las veces toman decisiones chorras porque sí, porque es lo que corresponde a lo que importa: Kong. Lo malo de estos personajes es que tienen destinos predecibles.
7) ¿Hay algo más estereotipado que el remedo del capitán Achab en versión militarista y la fotógrafa de guerra que hace fotos por la paz? Al menos el director no les da demasiado recorrido ni los tiene juntos demasiado tiempo. Lo peor del film.
8) Creo que en la película me ha parecido ver a Tom Hiddleston.
9) Al menos sí que tiene un sentido del humor/mala leche a través de algunas muertes. Desternillante una en concreto, momento “me sacrifico por los demás”.
10) La imaginación con las criaturas de la isla no es especialmente afortunada y esperaba más variedad. Lo que no es perdonable es sustituir los tiranosaurios por las criaturas que se ven en pantalla.
11) El personaje de John C. Reilly tiene su gracia y su aparición, la del personaje, estaba más que anunciada. Su control sobre las tribus habitantes de la isla no sé si es para reír o para llorar. A través de él y de las tribus se incluye un momento niños de Mad Max III que se une al batiburrillo de cosas de otras películas que han conformado ésta, King Kong, Parque Jurásico, Apocalypse Now, …
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12) Una película interesante, es cine de aventuras/fantasía que no tiene más pretensión que hacerte pasar un buen rato. Si tu acercamiento al mismo no tiene más objetivo que ése, si te dejas el cerebro aparcado un rato, puedes pasar un par de horas entretenidas con un producto muy bien hecho.


6/10 - Interesante

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Toki o Kakeru Shōjo (La chica que saltaba a través del tiempo, 2006)
Dir.: Mamoru Hosoda

Se puede decir que en el año 2006 Mamoru Hosoda dio un giro importante a su carrera ya que dejó de realizar películas asociadas a franquicias (Digimon, One Piece) y se encaminó hacia una senda de historias originales que, hasta ahora, ha dado como fruto cuatro largometrajes que tienen como nexo común el introducir un elemento fantástico en sus historias, el de los mundos paralelos. Ha ido evolucionando Hosoda en estos cuatro largometrajes, siempre creciendo, hasta culminar en la muy notable Bakemono no Ko (El niño y la Bestia, 2015), película que confirma que es uno de los más importantes directores-animadores japoneses actuales, de esos que solo esperas con impaciencia su nuevo trabajo.

Y el inicio de esta etapa está en La chica que saltaba a través del tiempo, una película muy estimable y dinámica que utiliza el asunto de los saltos hacia atrás en el tiempo que puede realizar la protagonista, Makoto, para contar una historia de adolescentes que están a punto cambiar de grado en el instituto. No se descubre nada nuevo por esta parte porque cumple con todas las constantes que conforman el anime del género “vida escolar”, pero la introducción de los viajes temporales, la alteración de la realidad para conformar otra paralela, le da a la película bastante interés gracias, también, a que la historia está muy bien contada y es muy dinámica, con su gran parte de humor, su intermedio intrigante y su desenlace típico del género. Y mejor dibujada en cuanto a fondos se trata. El dibujo de los personajes, sin embargo, adolece de un trazo excesivamente simple y la gestualidad se pone de manifiesto a través de los típicos trazos extremos tan habituales en el anime. La evolución de las películas de Hosoda también ha ido a mejor en este sentido, el de la animación de personajes.

El mejor plano: cuando Makoto empuja a Chiaki para que se vaya, como si lo estuviera sacando de la pantalla. Genial.

Y luego, además, nos deja el señor Hosoda, con la incógnita sobre la verdadera identidad de la tía de Makoto. Pues nada, a especular!!!

Otra cosa son los parelismos entre esta película y Kimi no na wa (Your name, 2016) de Makoto Shinkai. Que los tiene.

6/10 - Interesante

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Una entrada sobre el cine de Hosoda: Mamoru Hosoda y los mundos paralelos aquí: http://laseccionnueve.blogspot.com.es/…/…/mamoru-hosoda.html






Nº de películas reseñadas en el blog: 285
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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





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viernes, 23 de junio de 2017

Cine, lo que vamos viendo. Tres reseñas (nº LXVII)

Fecha estelar: - 305524.5
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Películas reseñadas:

- Life (2017)
- Little Forest - Summer/Autumn (2014)
- Little Forest: Winter/Spring (2015)
- Los siete magníficos (2016)


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Life (2017)
Dir. Daniel Espinosa

Siendo Life una de las películas más predecibles que se puedan ver, su interés se centra en ver sus efectos, la recreación de la EEI y los movimientos en el espacio (en este sentido mal empieza cuando vemos que la sonda espacial que viene de Marte es bombardeada por basura espacial y podemos oír los impactos y los roces como si de balas se tratara, pero bueno son cosas del “lenguaje cinematográfico”). El CGI no está mal y al menos te va entreteniendo mientras vas acertando el orden en que van cayendo las víctimas de este marciano. Por cierto, el diseño de la criatura sigue la tendencia de representar los marcianos como ya los vislumbrara H. G. Wells, en plan pulpo. Es una curiosidad, una casualidad.

Pero la película es muy, muy predecible, enlosada bajo el peso de otras películas que la preceden y a las que no llega a acercarse, sobre todo a la más evidente de ellas. Eso sí, los personajes conforman toda una comunidad multirracial que es lo que toca en las películas de hoy día aunque con muy poco interés o esfuerzo por hacerlos interesantes. Se sufre poco por el devenir de cada uno, preocupa mucho más la suerte del marciano y sus enigmáticas necesidades de oxígeno unas veces sí y otras veces no según le venga bien al que lo ha escrito.

Ni siquiera sorprende el final, que la jugada se ve venir de lejos.

5/10 - Pasable

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Little Forest - Summer/Autumn (2014)
Little Forest: Winter/Spring (2015)
Dir. Junichi Mori

Entre el año 2002 y el año 2005 Daisuke Igarashi publicó un pequeño manga no excesivamente renombrado por estos lares que constaba de dos volúmenes, “Little Forest” (Ritoru Foresuto). Se trataba de representar la relación de una joven con la naturaleza y con la vida autosuficiente después de ser abruptamente abandonada por su madre. Es un manga englobado en el género “recuentos de la vida” (Slice of life) que como tal ha sido adaptado a la gran pantalla por Junichi Mori con la colaboración en el guion del propio Igarashi. 


La acción se centra en la región de las montañas Tohoku, en el norte de la isla principal del Japón. El paisaje es exuberante y es una de las principales virtudes de estas películas que están fotografiadas de maravilla. La protagonista, Ichiko (Ai Hashimoto), se dedica a la agricultura tradicional consiguiendo conectar con la naturaleza a través los alimentos que elabora. Es cuasi cine documental porque permite ver cómo son los métodos de cultivo más tradicionales y, sobre todo, de la elaboración de la comida. De hecho estas películas están estructuradas en platos, en la elaboración de los mismos y en los recuerdos que llegan a Ichiko al cocinarlos, fundamentalmente de vivencias con su madre, aunque también escolares.



No debe esperar el espectador que exista una trama real en una película cuyo ritmo tranquilo, pausado y contemplativo puede tirar para atrás a más de uno. En realidad son cuatro episodios de una hora de duración, uno por estación, con sus propios créditos iniciales y finales. Quizás sea la mejor forma de ver estas películas porque de un tirón pueden hacerse cuesta arriba. Recuerda mucho esta película a “Aguas tranquilas” de Naomi Kawase tanto en ritmo como en intenciones que pasan, desde luego, por tributar respeto por los mayores y por las tradiciones enraizadas en la relación con la naturaleza. Un modo de vida que a duras penas se mantiene en el mundo actual.

Tal como debe corresponder al género al que pertenece, la pequeña historia que se cuenta se hila a través de la estacionalidad, la vida cíclica a la que Ichiko parece finalmente resistirse. Quizás, se intenta dar, a modo de epílogo, un final a todo que resulta forzado porque la ausencia de una trama concreta con un final abierto es más característico de los “recuentos de la vida”.
Cine minimalista, detallista de lo cotidiano, tranquilo, visualmente maravilloso y del que siempre se aprende. Es un cine muy diferente, y también hay que acercarse a él de forma diferente.


7/10 - Buena 

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Los siete magníficos (2016)
Dir. Antoine Fuqua

¿Era necesario hacer un remake de la película de John Sturges, que a su vez era un remake de la película de Kurosawa que es en realidad la única y verdadera obra maestra? Pero..., ¿por qué, por qué?
Al menos, el remake del año 1960, una buena película que no envejece mal y a la que la música de Elmer Bernstein eleva todavía más, planteaba la variante de pasar la historia de Kurosawa al terreno del western, pero en este caso el remake del remake tiene pocas variantes, y lo que es peor, más previsible que el amanecer que se produce cada día.

La única explicación es la de siempre estos días, fabricar un producto perfectamente estudiado para hacer caja, una película diseñada en despachos de hombres que negocios. En realidad, todas las películas tienen ese mundano objetivo, pero, al menos, hay casos de un cuidado por el resultado de un producto que sea coherente y asociable a un estilo, a una cierta autoría. Pero cada vez es más difícil encontrar películas de directores, Hollywood es una fábrica de churros y alguna vez te toca la porra.

Y no es Los siete magníficos de 1960 la única buena re-visitación a la historia de Kurosawa, que ahí está también Bichos (1998) que tampoco está nada mal, lleva la historia a otro escenario totalmente original y no comete el error de magnificencia a la hora de utilizar el mismo título como sí hace ésta que nos ocupa. Ahora bien, ¿Por qué Los siete magníficos del 2016 no consigue captar mi atención ni mi interés más allá de contemplar un buen plantel actoral en una película técnicamente buena y más o menos bien hecha como debe corresponder al presupuesto que maneja? Lo que tira el film al barreño de lo perfectamente olvidable es la componenda de historia que conforma un guion muy malo, poco trabajado y previsible, como si lo hubiera hecho una máquina de arquetipos. Viendo lo que ha hecho Nic Pizzolatto hasta ahora, parece que perdió toda su fuerza con la primera temporada de True Detective, o quizás allí ocurrió que el bueno era en realidad Cary Joji Fukunaga.

Se nos junta aquí al típico grupo multirracial (esto ya está estandarizado en las películas de hoy en día, que el mercado asiático salva muchos presupuestos) y al malvado arquetípico cuya maldad, además, se acentúa innecesariamente. Esta película es el reino en el que las cosas pasan porque sí, la constitución del grupo es disparatada con algunos encuentros irrisorios en los que se planean situaciones inverosímiles (aquí la cuestión india), los enfrentamientos y apariciones “sorpresivas” están prefijados de antemano y las justicias poéticas se ven venir de lejos. Incluimos además, porque es preceptivo, a la protagonista femenina fuerte y decidida aunque con vestimenta alejada de la típica ropa que utilizan sus aldeanas y agricultoras vecinas y entonces el cupo de las Naciones Unidas y el de las sensibilidades queda bien cubierto. Excepto Denzel Washington, que más o menos siempre hace lo mismo, y el papel de Ethan Hawke que tiene un mínimo desarrollo, el resto de personajes se limitan a conversaciones insustanciales para luego dar sentido a aquello de formar parejas en la lucha por el bien.

James Horner está al cargo de la música y no realiza un mal trabajo aunque es muy cansino con su sempiterno “parabará” y algún que otro corte reciclado de otras películas. Si soy más o menos torpe en el asunto musical y me doy perfecta cuenta de ello es que es pesado con la repetición. Pero luegollega el homenaje a la banda sonora de Bernstein, lo mejor del film con diferencia.

4/10 - Regular





Nº de películas reseñadas en el blog: 282
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lunes, 12 de junio de 2017

Cine, lo que vamos viendo. Tres reseñas (nº LXVI)

Fecha estelar: - 305553.6
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Películas reseñadas:

- Blame! (2017)
- Deliverance (1972)
- El guerrero nº 13 (1999)


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Blame! (2017)
Dir. Hiroyuki Seshita

No es que sea Blame! un manga excesivamente largo pues son diez volúmenes más uno adicional a modo de precuela. Sin embargo, la magna obra de Tsutomu Nihei es, a todas luces, inabarcable en una sola película. El mundo postapocaliptico, artificial y tecnológico, gobernado y autosostenido por una red de control cibernética solo se deja ver un poquito en esta película de Hiroyuki Seshita que, además, entra a saco desde el principio sin explicación alguna. Que se trata de una megaciudad que rodea toda la Tierra, de dimensiones desconocidas aunque su continua construcción por seres mecánicos ya ha llegado a envolver la órbita de la Luna (Nihei juega con el concepto de Esfera de Dyson), formada por estructuras anárquicas establecidas a través de miles y miles de niveles en los que habitan muy pocos humanos ya que son perseguidos y exterminados por el Sistema de Seguridad de la Ciudad, así como otros seres que van desde simples robots sin conciencia a seres de silicio o cyborgs,.... poco se dice de todo esto en la película que se limita a acercarse a esta realidad distópica y ciberpunk a través de un grupo de personajes que intentan sobrevivir a duras penas en un pequeño reducto.

Si el verdadero protagonista del manga es Killy, en la película se opta por dar protagonismo coral a los habitantes del refugio de humanos que terminan encontrándose con él en una de sus salidas en busca de alimento. Entonces, Killy se une a ellos para ayudarles si es que se puede decir así ya que su interés solo se centra en la búsqueda de humanos con genes puros de conexión a la red. Lo que se ve en la película se cuenta entre los volúmenes 3 y 4.

¿Ha sido un acierto este enfoque?

Desde luego. El hecho de elegir solo una pequeña parte del manga para desarrollar una historia más o menos cerrada ha sido la mejor manera de solventar la dificultad de adaptar un gran manga que es tan inabarcable como lo es la megaestructura donde se desarrolla. El pero está en lo poco que se asoma a la complejidad real de este mundo pues solo se vislumbra un poco y deja muchas ganas de saber más sobre cómo está construido que es lo verdaderamente interesante de la historia, sobre todo para aquél que se acerque con un desconocimiento total de la misma.

Eso sí, la película tiene muy buen ritmo y está muy bien realizada para estar dibujada completamente con ordenador. Sobre todo porque la utilización del CGI en los personajes está bastante bien conseguido al darles un acabado muy cercano al anime dibujado a mano tradicional. El estudio Polygon Pictures ya había utilizado esta técnica anteriormente en la serie Sidonia no Kishi (Knights of Sidonia, 2014-15) con resultados visuales realmente buenos.
Y luego está la compositora Yôko Kanno a cargo de la música. Nunca defrauda.

7/10 - Buena


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Deliverance (1972)
Dir. John Boorman

Deliverance es, en mi opinión, de lo mejor que ha filmado John Boorman en su carrera. Junto con Excalibur (1981) e Infierno en el Pacífico (1968), ésta última con muchos paralelismos con Deliverance al tratar la violencia humana en medio de una naturaleza imponente. En cualquier caso, buena parte de la filmografía de este director ha tenido muy presente el medio natural para el desarrollo de sus historias.

El título que se le dio en España es "Defensa", supongo que porque sí, por cambiar y hacerse notar. El significado real de la palabra es más acertado. En cierto modo esta película es precursora de La presa (1981) de Walter Hill pues cambiando los personajes urbanitas por un pelotón del ejército y los lugareños poco civilizados de los montes Apalaches (la versión despectiva del término hillbilly) por los cajunes de los pantanos de Luisiana, tenemos que básicamente viene a ocurrir lo mismo. Eso sí, la película de Boorman es muy superior no solo por el poderío de los paisajes naturales, de su fotografía y de lo bien rodada que está, sino también porque sus personajes no son simple carne de cañón excesivamente histriónica como sí lo son en la película de Hill.

Dejando a un lado el hecho de que el personaje de Burt Reynolds queda algo abandonado, y también que hay un par de escenas al principio que anticipan lo que el personaje de John Voight debe enfrentar, el resultado es un peliculón que sabe poner al espectador en la tesitura sobre lo acertado o no de las decisiones que se toman a partir de un cierto momento que, por cierto, está rodado sin demasiadas concesiones. Es la dureza de este momento la que motiva a los personajes civilizados a tirar por unos derroteros que no tienen vuelta atrás, pero Boorman maneja muy bien lo que se debe mostrar que no es otra cosa que tirar exclusivamente por el punto de vista de los protagonistas que busca, seguro, la complicidad del espectador que sufre como el que más. Y no hay que explicar nada más, solo dejar algunas dudas por el camino. Pero estas dudas deben ser pensadas después, cuando la pesadilla haya terminado. Lo primero es sobrevivir.

8/10 - Notable

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El guerrero nº 13 (1999)
Dir. John McTiernan

No es fácil encontrar sentido a los palos que ha recibido esta película cuando se trata de una más que digna cinta de aventuras en su más puro estilo. No tarda John McTiernan ni tres minutos, incluso antes de que salga en los créditos iniciales el nombre del director, para meter al espectador en la historia. A partir de entonces se coge un ritmo que ya no decae hasta el final con una historia coral de vikingos bien filmada por alguien que se maneja muy bien el cine de acción. Tampoco es desdeñable la labor de producción (la película fue una ruina) y la música de Jerry Goldsmith está a la altura.
La historia, basada en una novela de Michael Crichton, es un batiburrillo de ideas mezcladas para dar una explicación al origen del mito de Beowulf. Crichton mete en la historia un personaje real, el cronista árabe Ahmad ibn Fadlan, para dar un tono verosímil al origen del mito, pero esta idea es llevada más allá en la película y vemos a un correcto Antonio Banderas realizando una especie de viaje de perfeccionamiento y compresión de otra cultura a la vez que consigue ser pieza importante en el desenlace de la misma. El que está impresionante es Vladimir Kulich en el papel de Buliwyf, sosias de Beowulf, más que nada por su presencia y porte porque habla menos que el Chuache en Conan.
Ahora bien, lo que vemos en esta película no es del todo la obra que John McTiernan hubiera querido mostrar. Muchas desaveniencias con Crichton, que también era productor, hicieron que éste último tomara las riendas en postproducción y cortara la película a su gusto incluso rodando algunas escenas. Se nota, hay cortes en subtramas y, sobre todo porque el final es demasiado abrupto. No obstante, sea por parte de Crichton o sea por parte de McTiernan, la película consigue lo que pretende, entretener sin necesidad de tener que dar trasfondo a los personajes más que el estrictamente necesario para centrarse en lo que importa, ¿quiénes son los seres que acechan al poblado? ¿pueden ser derrotados? Es la necesidad actual que hay de explicarlo todo lo que hace que muchas películas se alargen y alargen en su propio aburrimiento.
Lo que sí es puro sello McTiernan (Michael Crichton como director no ha dado nada especialmente relevante) es el cómo han quedado filmadas las escenas de acción. Con dos momentazos, el primer ataque de estos seres llamados Wendols a la casa comunal que es cuasi terrorífica y toda la incursión de los guerreros en la guarida de estos Wendols. Pura acción y aventura clásica.

7/10 - Buena





Nº de películas reseñadas en el blog: 278
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domingo, 28 de mayo de 2017

Cine, lo que vamos viendo. Tres reseñas (nº LXV)

Fecha estelar: -305594.8
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Películas reseñadas:

- Logan (2017)
- Killer Joe (2011)
- Vivir de noche (2016)


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Logan (2017)
Dir. James Mangold

De vez en cuando, aunque ciertamente es poco habitual, te encuentras con una película de superhéroes que sí te llama la atención y que merece de una mayor consideración. En mi caso, siendo que la mayoría de los comics de este tipo no me interesan lo más mínimo, el acercamiento a estas historias es estrictamente cinematográfico, lo cual debe ser una aclaración importante, una especie de aviso a navegantes que por lo visto hay que hacer siempre que se dé una opinión sobre una película de superhéroes no vaya a ser que se te minusvalore la susodicha porque normalmente no entra en la alabanza generalizada de estas películas.
Pero bueno, no es el caso de Logan, película que sin entrar en demasiados detalles y a pesar de que tiene sus faltas, me ha resultado buena. Mucho mejor, seguro, que cualquier película del universo Marvel editada bajo el sello Disney. El motivo es muy claro, cualquier alejamiento de la tontería, la banalidad y el chiste continuado, ya sea mientras jugamos al billar, mientras comemos o mientras salvamos al mundo luchando con el malvado de chichinabo de turno, eso sí, con acción sin sentido y sin descanso, todo muy bien hecho y recomendado para edades que van desde los niños de pecho hasta los 99 años, cualquier alejamiento de este cine siempre llamará mi atención. Por eso no hay muchas películas de superhéroes realizadas en este siglo que sean de mi agrado. Desde luego las dos primeras de la trilogía de Christopher Nolan pasan por aquí, y también Watchmen, pero mucho antes estaba “El protegido” de Shyamalan y ahora su última “Múltiple” o incluso la denostada Batman v. Superman. Poco más.
Lo que ayuda a que Logan sea buena es, como siempre, el acercamiento del héroe a lo terrenal. El tono crepuscular y, sobre todo, adulto de la película le hace ganar muchos enteros. Se opta para ello con darle un aire al cine de Peckinpah, que le sienta bastante bien. Aunque la historia no es que sea nada del otro jueves, permite montar una road movie pausada, sin necesidad de estar continuamente dándose ostias imposibles y con personajes que hablan, que tienen algo que contar y que, te interese más o menos, permite no solo su propio desarrollo sino también el ir conociendo poco a poco cómo es este futuro fronterizo del año 2029 en el que los mutantes están en franca decacencia. Desde luego, la calificación R de la película es más que necesaria para que la violencia se muestre tan cruda como debe ser y las personas suelten las imprecaciones que les vengan en gana que es lo más normal y terrenal. Las peleas están bien y no se suele abusar de lo imposible o increíble bajo las leyes de la física. Lo que es inevitable en estas películas es la “masa humana” muy bien pertrechada pero que no es más que carne de cañón, como si de stormtroopers se tratara.
En cualquier caso Logan también tiene algunos problemas. La historia general, no los detalles, ya ha sido contemplada en muchas películas anteriores lo cual la hace previsible respecto del destino de los personajes. Lo mejor de la película está en sus primeros dos tercios pues al final la película se vuelve más coral, rutinaria entre las películas de mutantes. Tampoco puede evitar un esbirro malo con brazo mecánico muy estereotipado, demasiado. Y ciertamente la película se sostiene en unas buenas interpretaciones de Hugh Jackman, Patrick Stewart y de la niña Dafne Keen. Eso sí, la niña está muy bien mientras no habla porque en versión original tiene un tono augudo de voz que (son cosas mías) no pega para nada con el personaje.
¿Es posible que sea Shane (Raíces profundas, 1956) una de las películas más influyentes y/o referenciadas en el cine?

7/10 - Buena


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Killer Joe (2011)
Dir. William Friedkin

Cualquier crítica o reseña de una película de William Friedkin irá acompañada, casi siempre, de una mención a las que son sus dos mejores películas, "El exorcista" (1973) y, sobre todo, "The French Connection" (1971). Lo que pasa es que ya ha llovido mucho desde entonces, resultando que cuesta encontrar alguna otra película buena de este director.
Puede ser que dada su edad, "Killer Joe" sea el último trabajo del director. Ante tal circunstancia, parece como si el sr. Friedkin hubiera decidido finalizar a lo grande. A lo grande en sordidez y mal gusto. Será que la vida, o los humanos, somos así.
El caso es que la película tiene sus cosas buenas que pasan, desde luego, por el retrato del paletismo tejano. Más bien parece una crítica en tono de comedia negra para con la violencia familiar como consecuencia de la ignorancia, la simpleza y la depravación. Es como una especie de Fargo pero con la idiosincrasia de la gente del sur, de esos tejanos acostumbrados a llevar una vida semidesnuda en un parking de caravanas y que suelen pasear por abandonadas instalaciones industriales y arrabales ruinosos. Y con una sensación de malsanidad bien mostrada, incluyendo al propio Killer Joe que no parece trigo limpio dentro del estándar del "asesino a sueldo escrupuloso con su trabajo".
Es mientras se presenta a los personajes cuando te encuentras lo mejor de la película porque cuando toca entrar en el desarrollo del planteamiento de partida la la cosa deriva hacia unas acciones que resultan excesivamente forzadas y poco convincentes. Pero bueno, ahí vas, aguantando poco a poco mientras la película avanza hasta llegar a una larga escena final que parece que promete pero que el director se carga con un sin sentido, otro más, en forma de muslo de pollo al kentucky y que consique que, ciertamente, la película resulte inolvidable.
4/10 - Regular

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Vivir de noche (2016)
Dir.: Ben Affleck

Cuarto largometraje de Ben Affleck para un guion adaptado por él mismo de una novela de Dennis Lehane. El control de Affleck en la película es absoluto porque además es el productor y también se reserva el papel principal. Pues en este caso algo ha fallado y puede ser que sea como consecuencia de este absolutismo.
Pero el fallo no es, desde luego, por su puesta en escena, ni porque se escatime en la ambientación de los años veinte, sobre todo mientras se encuentran en Boston, ni tampoco porque esté mal rodada, que Affleck sabe dónde poner la cámara y cómo moverla, que ya ha demostrado en sus trabajos anteriores que buen director sí que lo es. Por destacar también, la película tiene dos escenas importantes que son de lo mejor, una muestra de que Affleck conoce la técnica: un largo tiroteo en una mansión y una persecución con coches de los años veinte que no ha debido ser fácil de rodar pero que ha quedado muy bien resuelta. Son escenas que te sacan del tedio que resulta en general la historia que se cuenta. Porque ése es uno de los escollos de la película, el poco nervio que hay en la historia que transcurre monótonamente por caminos poco originales.
Ahora bien, por poco original que sea la historia que se presenta, el resultado aún puede quedar más que digno si se aporta ritmo narrativo y si se elige a actores cuya sola presencia de empaque a la película. Así ocurre con Brendan Gleeson, aunque su presencia es bastante corta, o también con un Chris Cooper muy desaprovechado. Pero no ocurre con el papel principal, el otro escollo que es ver como el propio Ben Affleck se asigna el rol. El error de casting que se comete es más que evidente y el absolutismo de la producción puede que no fuera capaz de hacerle ver el traspié que podría dar y que, de hecho, da. La languidez de una interpretación plana solo contribuye a que el aburrimiento se apodere del espectador. Ciertamente su actuación en sus dos películas anteriores tampoco es que fuera muy diferente, pero sus limitaciones como actor se diluían en la adecuación de sus limitados registros a las características de su personaje y a la fortaleza e interés de las historias que desarrollaba. En el caso de “Viviv de noche” esta circunstancia no ocurre y el resultado es una historia muy bien empacada aunque no excesivamente original y que no consigue captar la atención por culpa del ritmo que se imprime y por una insípida actuación a la que no consigo captar los matices (ironía off).
5/10 - Pasable








Nº de películas reseñadas en el blog: 275
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lunes, 15 de mayo de 2017

Cine, lo que vamos viendo. Tres reseñas (nº LXIV)

Fecha estelar:-305630.6
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Películas reseñadas:

- Hasta el último hombre (2016)
- Hentai Kamen (2013)
- Múltiple (2016)


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Hasta el último hombre (2016)
Dir. Mel Gibson

Diez años han pasado desde que Mel Gibson dirigiera “Apocalypto”, una película con todas las letras, para dirigir ahora “Hasta el último hombre”. Viendo el resultado uno no puede más que lamentarse de que este señor no haya podido rodar más porque, de cinco películas que ha dirigido desde “El hombre sin rostro” en el año 1993, todas son, excepto esa ópera prima que la recuerdo normalita, películas muy buenas y consecuentes con el estilo propio que el director tiene para con el tipo de historia que quiere contar y para la forma que tiene de rodar y mostrar la violencia.
En este caso, la batalla de la isla de Okinawa se muestra de manera apabullante, con una fuerza que estremece. Excesivo dirán algunos y la compararán con “Salvar al soldado Ryan” como si fueran películas que hubiera que confrontar. Puestos a ello, en mi opinión, el desembarco en Normandía de Spielberg es superior desde el punto de vista cinematográfico, tiene más técnica y el resultado se nota. Por el contrario, y aunque técnicamente también es irreprochable, esta conquista de la cresta Hacksaw es mucho más salvaje, visualmente brutal y espantosa, de una visceralidad difícil de ver y, seguramente, más cercana a una batalla real de la segunda guerra mundial. (En la batalla de Okinawa, que duró tres meses, murieron casi más de 20000 americanos, unos 12500 en acción directa, y entre 77000 y 110000 japoneses. La estimación respecto de civiles muertos es muy dispar aunque bien pudieron ser más de 100000).
La película de Gibson tiene un nervio y un brío espectacular, pero solo a partir de la primera hora. Es necesario un desarrollo de personajes y para eso está la primera hora que parece más rutinaria. Es una historia que, en cierto modo, ya fue tratada en “La gran prueba” (1956) de William Wyler y, sobre todo, en “El sargento York” de Howard Hawks. Ahora bien, hay un momento en que Gibson va a lo que le interesa y entonces ya se detiene poco en caminos secundarios. De hecho hay un personaje de la familia de cuatro miembros del que la película se desentiende porque el interés está muy centrado en el propio protagonista y su historia dentro de este marco bélico.
En esta película, claramente estructurada en tres partes aunque la última ocupe casi la mitad, la historia elegida por Gibson forma parte también de ese camino común que el director ha tomado en sus anteriores películas que pasa por el poder de las convicciones del uno, de la individualidad y la moralidad de la persona respecto de su familia, de su entorno o de su religión por encima de todo, y enfrentarlas o ponerlas a prueba en situaciones de violencia extrema con resultados dispares según la película, resultados que han pasado por la insumisión, la resignación/aceptación, la venganza o la firmeza. Esta parte puede interesar más o menos, los detractores la tildarán de sermón moralizante, como supongo que de igual manera harán con el trasfondo de la historia que se cuenta en “Salvar al soldado Ryan”, que también tiene lo suyo. Es un problema querer mostrar tu disconformidad con las acciones de un personaje y a partir de ese punto menospreciar el producto porque no se ajusta a tu visión del mundo. Por mi parte, considero la historia como interesante, sujeta al hecho de que está basada en hechos reales pero que no deja de tener el marchamo propio del director respecto a lo que pretende. Es curioso que en el mismo año Andrew Garfield haya rodado también un peliculón como es “El silencio” de Scorsese, es curioso que en las dos películas exista una escena en la que su personaje necesita de la revelación de Dios. (La película de Scorsese es extraordinaria)
Por poner un par de peros, que no pasan precisamente por las dos primeras partes de la película pues son necesarias para el desarrollo de la historia del protagonista: todos los actores, empezando por el propio Andrew Garfield, están muy bien aunque hay un cierto desentone en el caso de Vince Vaughn cuyo personaje que me cuesta creer. Ahora bien, pocas escenas tiene el señor Elrond Medio-Elfo (Hugo Weaving), pero se los come a todos. También es cierto que buena parte de lo que se ve durante la fase de instrucción es más rutinario aunque tiene interés por las peculiaridades del soldado Doss. Esta parte parece una especie de preludio de escenas heroicas que debemos ver después, es decir, la película es previsible respecto de que sabes qué algunos hechos van a ocurrir, incluso es necesario poner al soldado Doss enfrente de un japonés, tiene que ocurrir. Lo que pasa es que…., bien, vale, lo sabes; pero no te esperas que Gibson te lo muestre con la crudeza, el tremendismo y la fuerza en como lo hace.
8/10 - Notable

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HK: Hentai Kamen (2013)
Dir. Yûichi Fukuda

Kyosuke es un estudiante de secundaria con una existencia típicamente patética. Es hijo de una dominatrix de histrionismo desatado y de un policía incorrupto que solo sucumbió por los latigazos de la dominatrix. Pero la patética vida de Kyosuke sufre un cambio cuando para salvar a su amada Aiko se coloca unas bragas usadas en la cabeza. Ha nacido un nuevo superhéroe.
Es conveniente saber un poco sobre qué trata la película para evitar sorpresas y que el WTF! histórico que se pueda soltar no se oiga en casa del vecino.
Basado en un manga de seis volúmenes publicado entre 1992-93, este live-action es una película mala. Y no es solo por la falta de presupuesto pues precisamente no es motivo de queja ya que utilizan unos maquillajes que redundan en el cachondeo general que es la película. Ahora bien, si eres capaz de superar la vergüenza ajena, en la película puedes encontrarte con unos golpes buenísimos que a buen seguro te sacaran una carcajada, sobre todo en su primer tercio. Eso sí, hay que tener un cierto grado de comprensión o conocimiento sobre las típicas perversiones de los japoneses o sobre los arquetipos del manga y del anime de "vida escolar" de los que aquí no paran de cachondearse.
Y el cachondeo empieza ya desde el principio, con unos títulos de crédito que copian descaradamente a los de las películas Marvel. Pero, una vez pasado el buen primer tercio de película la cosa empieza a decaer aunque tiene algún esporádico repunte como es la aparición de los cuatro asesinos por el colegio o las disquisiciones que tienen Hentai Kamen y el falso Hentai Kamen en una terraza. Todo puro cachondeo a la japonesa. El querido Chicho Terremoto se quedaría muy corto aquí, aunque, en cierto modo, también tiene su homenaje.
En fin, una película muy mala que por esas continuas referencias mencionadas sube el listón a floja. Eso sí, con verdaderos momentos de auténtica vergüenza ajena occidental que hay que supear. El caso es que me están entrando ganas de ver la segunda parte estrenada en el 2016.
3/10 - Floja

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Múltiple (2016)
Dir. M. Night Shyamalan

Hay dos formas de considerar la última película de Shyamalan: sin el epílogo que es su escena final o teniéndolo en cuenta.
Sin mencionar nada más que lo que aparece en la sinopsis general del film, desde el primer punto de vista el resultado es solamente un interesante thriller de secuestros y personaje con personalidad múltiple que se sustenta básicamente en la interpretación de James McAvoy y en la habilidad como director de Shyamalan a la hora de crear tensión de prácticamente nada, jugando con la información que da o muestra al espectador al más puro estilo de Alfred Hitchcock. Incluso no falta el cameo del propio director aunque bien es cierto que los cameos de Shyamalan son más activos que los que hacía Hitchcock.
Necesita Shyamalan de explicar un poco lo que está ocurriendo y ésa es, quizás, la labor que se plantea para el personaje de la psiquiatra, pero esta es la parte por donde el film flojea en cuestión de ritmo. También me parece que un par de adolescentes sobran, que la actuación de Anya Taylor-Joy es más que solvente en comparación con sus compañeras. Pero bueno, en cualquier caso la película tiene su punto álgido a los dos tercios de film y luego se pierde demasiado en la deriva que tiene en al final.
Ahora bien, si se tiene en cuenta la escena final, el epílogo, todo cambia y la película sube muchos enteros y la deriva final es perfecta. Lo que pasa es que para ello hay que conocer bien la filmografía del director. ¡Puñetero Shyamalan! ¡Has jugado con nosotros otra vez y has ganado!

Atención: Spoiler a partir de aquí. ¡No siga leyendo si no ha visto la película!
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Y el caso es que, ¡puñetero Shyamalan!, nos estabas mostrando todo lo que ocurre desde el principio. No hay más que ver los posters oficiales de El protegido y de Múltiple y atender a las traducciones reales de los títulos oficiales.
No soy persona tan perspicaz, que lo anterior se lo he leído al usuario 0Gilthas0 en FilmAffinity. ¡Y tiene toda la razón!
Estas películas de Shyamalan con final inesperado tienen fecha de caducidad respecto de la sorpresa, caducan después del primer visionado. Pero, qué buena es la sensación ante la sorpresa que recibes en esta película cuando consideras que El protegido es de lo mejor de Shyamalan. Ahora ya solo queda esperar nuevos acontecimientos. Espero que no haya que esperar otros dieciséis años!
7/10 - Buena



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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





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