jueves, 29 de diciembre de 2016

Cine, lo que vamos viendo. Cuatro reseñas (publicación nº 53)

Fecha estelar: -306005.9
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Películas reseñadas:

- Sin conciencia (1951)
- Mi amigo el gigante (2016)
- I am a hero (2015)
- Escuadrón suicida (2016)


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Sin conciencia (1951)
Dir. Bretaigne Windust, Raoul Walsh

Otra muestra más de buen cine imposible de hacer hoy día. Cine directo, con ritmo que cuenta en menos de hora y media lo que hoy precisaría de no menos de 130 minutos.
Y, además, de bajo presupuesto. Lo que pasa es que detrás de las cámaras está Raoul Walsh y delante una buena colección de actores de estudio con mucho oficio, con especial mención a Zero Mostel, ... y un Humphrey Bogart bastante sobrio y solvente.
La película, que empezó siendo dirigida por Bretaigne Windust, tiene algunas de las constantes habituales del cine negro. Pero no todas, que también se puede catalogar solo como cine policiaco ya que se trata en su mayor parte de un punto de vista policial de una historia que, además, está inspirada en hechos reales.
Raoul Walsh dirigió la mayor parte de la película ya que Bretaigne Windust enfermó poco después del inicio del rodaje. Y su sello, el ritmo de la película, el ir al grano y no detenerse en lo accesorio, se nota desde el principio. Además de ser maestro en rodar cine de aventuras y del oeste, Walsh ya había rodado algunas de cine negro como Los violentos años veinte (1939), La pasión ciega (1940), El último refugio (1941) o Al rojo vivo (1949), todas buenísimas y de necesaria revisitación. Le sobra maestría a este director para coger un producto con factura de serie B y ofrecer una película que está a la altura de las mejores del género. Tiene un par de elipsis, economía de medios supongo pero que resultan geniales y un tiroteo en hall de hotel con un mafioso cuyo final es muy característico de este director.
Por otro lado está la historia que se cuenta, un prodecimental de investigación policial contado a base de flashbacks encadenados que gana enteros al saber que se inspira en hechos reales.

8/10 - Notable


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Mi amigo el gigante (2016)
Dir. Steven Spielberg

Aunque se pueda pensar que el cine de Spielberg en este siglo XXI ha perdido fuelle respecto del que hacía antes, lo cierto es que desde siempre se ha caracterizado por ofrecer películas muy buenas de géneros muy variados (una de cal) y peliculas menores aunque en modo alguno malas, que generalmente corresponden a su faceta-temática más "tierna" o pretenciosa (una de arena).
Lo que es innegable es que su forma de rodar, el planteamiento de escenas y planos, la narración de la historia en forma de imágenes es siempre, en cualquier caso, una marca de calidad. Más discutible es su tendencia al "ternurismo" que ya empezó allá por el año 1982 con E.T. (cada vez soporto menos esta película de la que solo se salva la inmesa banda sonora de John Williams).
Con "Mi amigo el gigante" estamos otra vez con la de arena. Bien rodada, técnicamente casi impecable pese a la dificultad de plasmar en imágenes lo que se quiere contar sin que el cgi cante por peteneras, la película adolece de una falta de interés que da como resultado un producto excesivamente frío. Y eso que es muy de agradecer el interés del director por contar un cuento infantil que huye del estruendo, de las voces, de los gritos y del no parar en el que están instaladas hoy día estas películas. Lo que pasa es que ésta es la costumbre actual y dudo que los niños actuales puedan resistir el bostezo cuando a lo que están acostumbrados es al pim, pam, pum continuado. Ojalá ande errado en este aspecto.
Desde un punto de vista adulto, que es el que toca, a pesar de que la historia no es nada del otro jueves, es de valorar el trabajo técnico. La presencia de Joe Letteri como supervisor de efectos visuales es la clave aquí. La captura de la expresividad de los actores y digitalización posterior que consigue Weta Digital es cada vez más sorprendente y conseguida.
Y luego está John Williams. Una banda sonora que se sustenta por sí sola, de las que puedes disfrutar sin necesidad de película.
6/10 - Interesante



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I am a hero (2015)
Dir. Shinsuke Sato

Basada en un manga de Kengo Hanazawa, autor que también firma el guion de la película, "I am a hero" es otra revisitación al género de zombis. Esta vez a la japonesa que, aunque reune muchas de las constantes del género, alguna peculiaridad también le aporta.
El manga en que se basa (un seinen aun inacabado) es incluso más extremo que el film, tiene una cierta insanidad en las criaturas que dibuja como si hubieran sido ideadas en la mente de Junji Ito, pero la historia es muy convencional, ni se acerca la maestría retorcida de las tramas de Ito.
En cuanto a la película, claramente va de mucho a bastante poco. En su primer tercio es donde está lo mejor de la película, mientras se cuenta la situación del protagonista, un mangaka auxiliar bastante patético que muy pronto verá como la ciudad entera es infectada. Es aquí donde se han dejado los cuartos en efectos especiales, que están muy bien, y donde la película tiene un ritmo y nervio notables. Después todo se va viniendo abajo poco a poco, hasta llevar a los protagonitas a un lugar incomprensible (y barato) donde se plantea un exageradísimo final que, como se suele decir en estos casos, hará las delicias del fan del género en su versión sangrienta.
Las peculiaridades están, desde luego, en el protagonista, en su situación laboral que podemos ver al principio y también en algunos toques de humor relacionados. Hay un momento concreto en la película que te lleva a pensar que estos japoneses no pueden dejar de lado sus perversiones particulares ni en las situaciones más desesperadas.
Aunque la película sí tiene un final, la historia puede continuar, está inacabada tal como le ocurre al manga, aún en publicación.
5/10 - Pasable



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Escuadrón suicida (2016)
Dir. David Ayer

Crítica con algún spoiler.
Pues otra película se superhéroes que se queda en el límite entre lo decepcionante y lo simplemente pasable. En este caso, dentro del universo DC, no se sabe exactamente qué es lo que se pretende con esta película que se queda como a medio camino de ningún sitio.
Por un lado, parece como si quisiera acercarse al formato de Guardianes de la Galaxia (2014) que consiguió un gran éxito comercial a pesar de que la película, en mi opinión, es bastante simple. En este sentido, el Escuadrón suicida lo ha conseguido porque ha ganado dinero a espuertas.
Ahora bien, este acercamiento al formato festivo tiene consecuencias desvastadoras en el interés de un servidor. Se supone que los componentes de esa escuadra son lo peor de lo peor, lo más ruin e inhumano.... y la realidad es que son unos malos de chichinabo. Empezando por el principal de todos, un Deadshot hecho a imagen y semejanza de los papeles que Will Smitt suele hacer, un asesino a sueldo que solo mata a gente mala y que trae niña insoportable de serie. Y siguiendo por una Harley Quinn que vive del postureo, tiene peleas inverosímiles para una persona normal y cuyas frases graciosas se ven venir de lejos. Los demás miembros, simples comparsas. Eso sí, el Joker que aparece aquí, un simple matón de barrio, encumbra al que interpretó Heath Ledger.
Por otro lado, la película quiere ser más oscura y seria, aparte del hecho de que casi toda está rodada de noche. Es la parte que viene heredada de las películas anteriores de este universo (Warner-DC). Pero este aspecto tampoco llega y la película está muy lejos, lejísimos de la precedente Batman v. Supermán. Así, tras una larga, larga presentación de personajes de una manera poco original, al estilo Michael Bay en Armageddon (1998), ya solo queda la misión para el escuadrón. Todo sigue un desarrollo muy lineal, poca evolución e interés por los personajes y muchos oponentes raros-sin-sangre puestos a disposición de nuestros hérores para que puedan exhibirse. Siempre pasa igual, al principio los oponentes parecen peligrosos, incluso lo son, pero poco después son más ineptos que un soldado de asalto imperial.
Y luego está la misión. Tan imaginativa como que parece que estás reviviendo la de Los Cazafantasmas (1984) pero con gente muy mala y con ambiente oscuro. Y luego están los ostiazos que se pegan personas normales sin poderes como si nada. Hay un accidente de un helicóptero tan inverosímil para con sus simplemente humanos ocupantes, que te lo tienes que tomar todo a broma. Son acciones habituales en estas películas, que se pasan el principio de inercia por el forro de sus caprichos y que particularmente siempre me sacan de las mismas. Y luego está la música, que todos conocemos, que siempre queda bien para las escenas de acción a cámara lenta y para las de pose. Es lo que verdaderamente hace soportable el producto.
Pues otra película de superhéroes al mismo nivel que casi todas las demás. Hasta la siguiente.
5/10 - Pasable


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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





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domingo, 18 de diciembre de 2016

Cine, lo que vamos viendo. Cuatro reseñas (publicación nº 52)

Fecha estelar: -306037.1
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Películas reseñadas:

- La novia de Frankenstein (1936)
- El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares (2016)
- Terraformars (2016)
- All the Way (2016)






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La novia de Frankenstein (1935)
Dir. James Whale

Son raras las ocasiones en las que una segunda parte supera ampliamente al original. "La novia de Frankenstein" es una de ellas.
Empieza la película con un guiño a cómo se gestó la obra literaria de Mary Shelley. Es la propia Mary, interpretada por Elsa Lanchester, la que, en presencia de su marido y de Lord Byron, cuenta la continuación de los hechos narrados en la primera película. Una solución elegante que permite recordar lo ya ocurrido en una especie de flashback que incluye imágenes de la película del año 31. A partir de ahí, todo continúa donde terminó aquella.
Es una película que va claramente de menos a más, a mucho más. El único problema que le veo es la sirvienta Minnie (Una O'Connor) cuya interpretación es del todo insufrible.
De los sótanos del molino surge el monstruo, asesina sin esfuerzo a dos aldeanos ante la tranquila mirada de un buho, igual que ese buho artificial que en "Blade Runner" contempla la destrucción del creador, guiño-homenaje que Ridley Scott hace en su película... ¿de manera consciente?
A partir de aquí la película se esfuerza en humanizar al monstruo, pero quizás la única solución sea buscarle una compañera creada en su misma condición. El Dr. Petrorius, magnífica la creación del personaje que hace Ernest Thesiger, está dispuesto a ello. En sus ambiciosos trabajos preeliminares ha creado vidas en miniatura, una parte quizás metida con calzador pero que es un claro antecedente de la también muy buena película que vendría un año después, "Muñecos infernales" de Tod Browning. Los efectos especiales de seres de diferente tamaño del año 1935 no cantan para nada hoy día.
Y entonces viene el último tercio de la película, una obra maestra. La creación de la nueva criatura es una muestra ejemplar de la influencia del cine expresionista de Fritz Lang en la concepción que de estas escenas tuvo James Whale, sobre todo de Metrópolis (1927) y la creación del robot María que aquí queda incluso mejorado. La música de Franz Waxman en estas escenas, imprescindible.
Y qué decir de Elsa Lanchester y su aparición, un icono del cine de todos los tiempos cuya interpretación se come a todos demás personajes en cuatro minutos, incluyendo a Karloff.
Como casi todas las películas de terror de la Universal de estos años, "La novia de Frankenstein" es película que ha trascendido a su tiempo, ya no es película de terror, es imposible hacer una película así hoy día, es una obra de arte.
9/10 - Muy Buena


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El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares (2016)
Dir. Tim Burton

1) Hacía tiempo que no veía nada de Tim Burton aburrido como estaba ya de ver que siempre hacía la misma película.
2) De su filmografía tiene un título muy notable y cinco interesantes. Lo demás.... muy decepcionante.
3) El hogar de Miss Peregrine... queda a medio camino entre lo interesante y lo decepcionante.
4) La novela en que se basa, publicada en 2011, da lugar a una adaptación que es un batiburrillo de muchas ideas ya vistas en otras historias. La falta de originalidad no se compensa con un planteamiento y una dirección especialmente destacables, más bien todo como muy rutinario dentro del "estilo Burton".
5) La película tarda más de una hora en arrancar. Demasiados parones para explicar cómo funciona este mundo.
6) Asa Butterfield, actor joven emergente, parece excesivamente triste. Lo peor, lo desaprovechado que está el papel de Eva Green.
7) Tanto tarda en arrancar que llega un momento en que hay que darle fin. Entonces empiezan las prisas y las carreras. Incluso hay algún personaje que aún debe andar perdido por la isla y del que nadie se ha acordado.
8) Curiosamente lo mejor está en el Tim Burton de siempre, como ocurre cuando se detiene a contar la historia de los Huecos y de sus "necesidades". Es película con algunos momentos brillantes.
9) No debe faltar la parte romántica que es el motor de las cosas. Todo tan previsible.
10) La película tiene una falta de emoción muy palpable.
5/10 - Pasable



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Terraformars (2016)
Dir. Takashi Miike

Takashi Miike, conocido director japonés que es capaz de dirigir entre dos y tres películas por año, se decanta en esta ocasión por llevar a la pantalla una adaptación de un manga iniciado en el año 2011. La temática de este seinen se adapta a las mil maravillas para las bizarradas a las que acostumbra el director japonés y hará, desde luego, de las delicias de sus numerosos seguidores. Es una absoluta frikada.
Hay ocasiones en las que el cine de Miike está a buena altura y ahí está, por ejemplo, el remake de Hara-kiri, que aunque no llega a la maestría de la original de Masaki Kobayashi, sí que es una película apreciable. Y tiene algunas más...
Pero la faceta más habitual de Miike es la que se ve aquí, y eso que en esta película no está muy excesivo.
Eso sí, aunque como película "Terraformars" no sea gran cosa, como entretenimiento no está mal para el que guste de comprobar que es posible llevar un manga a la gran pantalla siendo bastante fiel a sus códigos y saber transmitirlos. Aunque alguien pueda sentir vergüenza agena respecto de lo que está viendo, no lo es para el seguidor de este tipo de productos. Y es aquí donde está lo interesante. Imposible no sonreir al ver a este grupo de gente mala que es enviada a Marte a matar cucarachas y que se comportan como si de un grupo de Super Sentai (Power Rangers) se tratara. O ver como Takashi Miike no se corta al copiar (aunque no conozco el manga y puede ser que en él también ocurra) en la presentación de una Tierra superpoblada con una ciudad que es literalmente la misma que L.A. en Blade Runner, incluyendo los vehículos voladores Spinners.
Con unos efectos digitales bien conseguidos, incluso en su aspecto más friki la película tiene el defecto de alargarse demasiado.

4/10 - Regular


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All the Way (2016)
Dir. Jay Roach

No habían terminado Bryan Cranston y Jay Roach de recoger los bártulos de la producción de Trumbo (2015) cuando se juntan de nuevo para otra película biográfica en la que, de nuevo, todo se sostiene en la importante interpretación de Bryan Cranston.
Como ya pasaba en Trumbo y pasa aquí, las interpretaciones de Cranston son prácticamente el único pilar sobre el que se asientan el interés de estas películas. Bueno, en Trumbo también estaba aquello de mostrar el "cine dentro del cine", que estaba muy bien. Pero aquí el interés quizás sea menor: mostrar el periodo de mandado de Lyndon B. Johnson desde que asume la presidencia después del magnicidio de Kennedy hasta un año después cuando consigue la elección de su partido para la presidencia. La película se centra sobre todo en dos aspectos, su lucha para que una ley de Derechos Civiles salga adelante y sus maniobras para la elección como candidato demócrata a la presidencia.
Queda la duda, razonable y que ya estaba también en Trumbo, la sospecha de saber si estamos viendo la interpretación que particularmente Cranston ha querido hacer del personaje, que puede ser cercana al real en el esfuerzo de imitación gestual, que puede ser cercana a la idea que el propio Cranston ha querido moldear sobre el personaje.
En cualquier caso la película está bien llevada, y ello pese a la ensalada de nombres y nombres, porque está muy centrada en las dos cosas que quiere contar. Poco hay de la vida cotidiana del matrimonio, algún retazo de intolerancia que se puede ver y nada más. Es como un episodio doble de la magnífica House of Cards pero atada por a los hechos reales, que LBJ se muestra implacable en algunas ocasiones pero no llega a la malicia y ambición del matrimonio Underwood.

6/10 - Interesante


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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





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domingo, 11 de diciembre de 2016

Cine, lo que vamos viendo. Cuatro reseñas (publicación nº 51)

Fecha estelar: -306055.3
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Películas reseñadas:

- Creepshow (1982)
- El Sur (1983)
- The piper (2015)
- King of Thorn (2009)



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Creepshow (1982)
Dir. George A. Romero

Revisando el catálogo de monstruos o extraterrestres de naturaleza fotosintética, toca revisitar la película que por episodios dirigió George A. Romero con guion de Stephen King en 1982. Y esto porque el peor episodio de todos, que protagoniza el propio Stephen King haciendo una interpretación casi de vergüenza ajena, tiene a uno de estos seres.
Creepshow es otro de esos queridos títulos, imprescindibles de aquellos videoclubs ochenteros, que no quieres ver hoy día por temor a un mal envejecimiento del producto del que se tiene un buen recuerdo. Ciertamente, las historias que se cuentan no es que sean terroríficas, ni siquiera lo fueron por entonces, sino que, vistas hoy, resultan bastante simplonas (por no decir malas). Tampoco es que su parte de humor negro sea especialmente reseñable, que todo resulta bastante ingenuo, naif. Se salva, quizás, la que interpreta Leslie Nielsen.
Lo que no ha envejecido nada mal es el empaquetamiento de todo, como si fueran viñetas de un comic, que está muy bien conseguido. Ni tampoco todo el trabajo de maquillaje. Las películas que no utilizan efectos digitales, imposibles por otra parte en 1982, que se preocupan por que el resultado quede al menos decente, envejecen mucho mejor que cualquier producto similar hecho hoy día a base de ordenador.

5/10 - Pasable



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El Sur (1983)
Dir. Victor Erice

Hay películas extraordinarias cuya estructura es un círculo, empiezan como acaban y entre medias hay una historia. En “Centauros del desierto” es una puerta la que inicialmente se abre, y es una puerta la que finalmente se cierra. Entre las dos puertas, John Ford nos regala una película que es obra maestra. También lo es “Sin Perdón”, de Clint Eastwood, película que cierra su círculo sobre la tumba de la esposa de William Munny.
El caso de “El Sur” es, cuanto menos, curioso. Aquí el círculo se cierra sobre una cajita nacarada en negro que contiene un péndulo. Es una película extraordinaria. Eso sí, está inacabada y es precisamente esta circunstancia la que hace que sea perfecta tal como está. La solución para terminar el film, el cerrar del círculo, deja una película profundamente evocadora y triste, de esas películas que te siguen acompañando días después de haberlas visto. Lo consiguen muy pocas.
Pienso que “El Sur” es película que hay que ver en otoño, en un frío y gris día otoñal. Erice consigue que la fuerza del relato de Adelaida García Morales cale profundamente. Y lo cierto es que cuenta muy poco, la fuerza está en las imágenes y la voz en off de la protagonista que evoca aquellos años. Y también, claro está, en los actores. Sobre todo la niña, Sonsoles Aranguren y Rafaela Aparicio que no necesita más que diez minutos para poner desvelar un poco del misterio, pero no todo. Y también el cuidado de la producción, y la iluminación de interiores, las transiciones… esas imágenes estáticas que son cuadros. Genial película inacabada que sabe poner imagen a una historia, los recuerdos de una niña, escritos primorosamente por su autora. 
10 - Obra maestra


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The piper (2015)
Dir. Kim Kwang-Tae

El cuento del flautista de Hamelín pero adaptado como un relato de terror, más bien horror, a la coreana. El cuento se sigue, más o menos, en sus líneas básicas...., la versión más dura del cuento. Pero como el cuento en cuestión es bastante corto, aquí se alarga presentándonos un poblado perdido en la Corea de los años 1950-60 autoaislado conscientemente por la guerra que aún creen que continúa. Y tienen un problema de ratas.....
Con una primera parte muy tranquila, solo algún detalle por aquí y por allá que indica que algo no anda bien, nada hace presagiar el giro que va a tomar todo.
Vale, pero la película tiene poco nervio e intriga. Un problema que tiene mucho que ver con una realización, una dirección muy convencional, perezosa para los cambios, que diría Bilbo Bolsón.

5/10 - Pasable



 



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King of Thorn (2009)
Dir. Kazuyoshi Katayama

Una ida de olla bastante considerable.
Si se lee la sinopsis, la película atrae: El virus mortal Medousa se extiende en forma de epidemia a escala mundial. Las autoridades deciden poner a un grupo de personas en sueño criogénico con la esperanza de que duerman hasta que sea hallada una cura. La adolescente Kasumi, una de los 160 elegidos, es sometida al proceso de criogenización en el Centro de Cápsulas y Sueño Frío en un antiguo castillo. Pero cuando Kasumi y los demás despiertan, .....
Pues eso, que se les ha ido la olla, pero no desde esta película, que el manga en el que se basa parece que es peor.
Demasiados giros, uno detrás de otro. No te da tiempo a ir asimilando una nueva situación y ya surge otra diferente. Al final acabas mandando todo a por donde amargan los pepinos.
La animación no es que sea nada del otro jueves, demasiado ordenador. Por no mencionar el diseño de los monstruos... bastante patético.
Atraído por una buena idea inicial acabas viendo, en un anime, una mezcla de (sálvese la distancia, que solo son algunas ideas sueltas que se pueden identificar) Origen con Matrix Revolutions, Alien Resurrection, Matrix Reloaded,.... y aderezado continuamente con pasajes de La Bella Durmiente, que son un verdadero peñazo.
No pierda el tiempo con estas cosas, que ya lo hago yo por Ud.
3/10 - Floja



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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





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miércoles, 7 de diciembre de 2016

Cine, lo que vamos viendo. Cuatro reseñas (publicación nº 50)

Fecha estelar: -306066.9
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Películas reseñadas:

- Comanchería (2016)
- Una historia de violencia (2005)
- Juego de armas (2016)
- Corto Maltés, la película (2002)



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Comanchería (2016)
Dir. David Mackenzie

Notable neo-western de aire crepuscular que se sustenta en las tres interpretaciones principales y en el paisaje tejano moderno (buena fotografía) donde se desarrolla la historia. El papel de Ben Foster como el hermano recién salido de la cárcel cuyo comportamiento en cualquier situación es impredecible está muy bien llevado por el actor que no cae en el histrionismo. Chris Pine se está revelando como un buen actor, tan versátil que es capaz de llevar con soltura el papel de Kirk y luego aparecer por aquí realizando una interpretación muy solvente, creíble y sobria, totalmente alejada del capitán del Enterprise. Jeff Bridges está, simplemente soberbio. Poco necesita ya este actor, que tiene oficio le sobra, para interpretar con maestría a este ranger de Texas que afronta una última misión en la persecución de los dos atracadores.

Pero la película no es solo de atracos y persecuciones. Es un western crepuscular que, como es preceptivo en el género, tiene personajes muy desencantados y avocados a un destino que conocen muy bien y que, a pesar de ello, no están dispuestos a cambiar. Y es un buen retrato de los lugares por donde se mueven, pueblos perdidos del oeste de Texas donde aún hay cowboys moviendo ganado entre campos de petróleo, indios con aspecto tan desencantado como el de los protagonistas y armas por todos lados, en manos de cualquier ciudadano dispuesto, además, a perseguir a tiros a cualquiera que se salga de la ley. Las cargas de profundidad que suelta Jeff Bridges a su compañero indio en cada conversación podrán parecer al principio como graciosas, pero no están en el guion precisamente con ese motivo.

Es virtud del director, David Mackenzie, que todo esto se pueda apreciar en la película.

Me quedo con una frase que suelta un anciano cuando los hermanos están atracando una de las sucursales: “Pero, ¿por qué roban, si ni siquiera son mexicanos?”

8/10 - Notable



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Una historia de violencia (2005)
Dir. David Cronenberg

Cuando Cronenberg se sale de su particular vereda de películas de horror/ciencia ficción/psicología, demuestra que también sabe hacer películas más sencillas aunque claramente marcadas por su estilo. Aquí, concretamente, la violencia seca, con pocas concesiones. También la dualidad en la naturaleza humana.
Desde luego, si quiere, y en esta película lo demuestra, puede ser un narrador muy bueno que no necesita de los casi estandarizados 130 minutos (o más) que muchos necesitan para montar una película. Incluso se permite casi aburrirte al principio mostrando una idílica familia en un idílico entorno rural que no te puedes creer dada la presentación inicial de la película. Depués ya solo queda una película directa que no tiene que contar todo pues no toma al espectador por tonto y donde la historia de violencia no es más que otro camino que en ocasiones hay que recorrer, lo quieras o no. Y hay que aceptarlo, que no es hipocresía.
La última escena, magistral. La primera, demasiado forzada, claramente sobra.

Vista ahora y sabiendo que después vino Promesas del este (2007), es fácil comprender el motivo por el que Cronenberg repitió con Vigo Mortensen.

8/10 - Notable



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Juego de armas (2016)
Dir. Todd Phillips

No se corta ni un pelo Todd Phillips en imitar el estilo narrativo del Scorsese de "El lobo de Wall Street" (y de otras películas, que Scorsese lo ha hecho varias veces) para contar esta historia basada en hechos reales. Con un tono de pretendida comedia en el que incluso Jonah Hill casi repite el papel de la película de Scorsese, el film adolece de una historia con poca chicha y que ya fue contada mucho mejor en "El señor de la guerra" (2005) de Andrew Niccol. Película que, por cierto, también imita.

Con una elección de actores muy discutible, sobre todo por la parte de Jonah Hill, y con poca gracia en general, la película solo se muestra algo interesante cuando los protagonistas viajan a Irak (parte, por cierto, que me suena como inventada dentro de esta historia). El resto es muy poco interesante porque la realidad lo es incluso cuando dos jóvenes ganan dinero a través del comercio de armas. De ahí, supongo, el intento del director de darle chicha al asunto con el estilo "scorsesiano" mezclado con un encorsetado drama familiar de uno de los protagonistas. Pero no. ¿Motivo? hace la película muy previsible, que este estilo está para contar el ascenso a la cima del éxito y la posterior caída de alguien, no para centrarse en la tontería y sí para ser más meticuloso a la hora de contar cómo se hacían las cosas y la deriva final de los protagonistas.
Lo mejor, Bradley Cooper. Irreconocible.


4/10 - Regular



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Corto Maltés, la película (2002)
Dir. Pascal Morelli

Será necesario indicar que esta opinión está circunscrita única y exclusivamente a la película como tal. Los comics de Corto Maltés no se han prodigado mucho entre mis lecturas y lo hicieron hace mucho, mucho tiempo.
En cuanto a la película, hay cal y arena. Un punto a favor está en que hay mucho interés por el cuidado histórico en el que Corto Maltés tiene sus aventuras, tanto en hechos que tienen lugar como en los escenarios dibujados, pero da por hecho que el espectador conoce las andanzas del marino pues la película introduce poco. El punto de partida es que Corto está en Hong Kong en 1919, aparentemente en relación con alguna triada...., un film que cualquier lector de las andanzas del personaje a través de los comics sabrá apreciar mucho más. Al no lector le costará entrar en la película y más si ésta pretende abarcar demasiadas historias y personajes, una aventura muy extensa en el comic reflejada en una sola película. El resultado es que los personajes se desarrollan bastante poco y resulta una película bastante fría. Bueno, dejando a un lado al propio Corto al que, al menos, sí se le da ese aire solitario y misterioso que le recuerdo.
La animación (que no el dibujo) es bastante regulera. La parte buena de la película está en los expléndidos dibujos de paisajes, incluso de interiores, y en los posados estáticos de los personajes, sobre todo de Corto Maltés, tan caracteristicos y respetados respecto de lo que se dibujó en los comics. Ahora bien, cuando se ponen en movimiento, cuando andan y se desenvuelven sobre estos fondos hay, en demasiadas ocasiones, una falta de naturalidad en la animación de los movimientos, y eso cuando no son desplazamientos poco realistas de los personajes respecto de la perspectiva del fondo. Para ser una producción del año 2002, son detalles poco cuidados, Eso sí, con personajes estáticos y en panoramas, de lo mejor.

5/10 - Pasable


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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





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domingo, 4 de diciembre de 2016

Cine, lo que vamos viendo. Cuatro reseñas (publicación nº 49)

Fecha estelar: -306075.1
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Películas reseñadas:

- Godzilla vs Biollante (1989)
- The duel (2016)
- Time after time (1979)
- The suspect (2013) 


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Godzilla vs Biollante (1989)
Dir. Kazuki Ohmori

Desde que en el año 1954 Godzilla apareciera por primera vez ("Godzilla, Japón bajo el terror del monstruo") se han realizado, japonesas, no menos de 24 películas con el monstruo atómico como protagonista. Godzilla vs Biollante (Biorante para los japoneses) no parece que sea un título que sobresalga de la media de este tipo de películas (hay que exceptuar algunas de las primeras, de los años sesenta, que no son tan malas), que hay que ver con buena parte de los sentidos desconectados.
Forma parte la película de esa etapa en la que Godzilla aparece para destruir ciudades del Japón y ya de paso enfrentarse a algún monstruo surgido de quién sabe donde (en este caso la ingeniería genética que ha mezclado células del propio Godzilla con genes humanos y de una planta, casi nada). Godzilla en esta etapa tiene pocos miramientos para con la humanidad, pero, a pesar de todo, los japoneses no van a acabar nunca definitivamente con él, que en el fondo lo quieren, que tiene que volver para enfrentar al siguiente monstruo,.... y así siempre.
La primera parte de la película se deja ver dentro del despropósito que es toda en general. La segunda parte es un aburrimiento asegurado. Los efectos son de vergüenza ajena pero esto no va en contra de las películas de Godzilla pues aquí lo que se hace es continuar con una tradición de meter a alguien en un traje para destruir edificios de corchopan a escala,..., los efectos mantienen la nostalgia de aquellas de los años sesenta.
Todo muy arquetípico dentro de la saga, casi todas las películas japonesas sobre Godzilla son iguales, una película para el montón, para disfrutar si las ves con el cuerpo lleno de sustancias psicotrópicas o, como es mi caso, por mi interés, por afan completista de ver a una, en este caso penosa, criatura fotosintética autótrofa. Que de éstas no hay tantas en el cine. Una frikada más.

2/19 - Mala


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The duel (2016)
Dir.: Kieran Darcy-Smith

Western fronterizo, de la frontera de Texas con México pero rodado en el estado de Misisipi donde parece que no para de llover. No deja de ser ésta otra retorcida más a las muchas que tiene. Por ejemplo, para empezar un western no hay nada como mostrar el tipo de duelo al que hace referencia el título con música coral-religiosa de fondo.... y así todo. Claro que si te lo muestran es porque, posteriormente, lo volverás a ver.

Resulta, esto ocurre al principio, que el Ranger de Texas tiene que investigar unas muertes de mejicanos y no tiene otra cosa que hacer que llevarse a su esposa mejicana con él.... y así todo.
Lo poco bueno del film está en las interpretaciones de Harrelson y el hermano menor de la familia Hemsworth. Lo que pasa es que este papel de malo que hace Harrelson es el que hace siempre, que lo mismo vale para cuando lo haces en un papel del mundo actual o en el lejano oeste cuando haces de una especie de Coronel Kurtz (por momentos creía que imitaba a Brando) apartado en un pueblo donde eres el jefazo de todo en base una especie de don sobrenatural que se creen todos sus acólitos,.... y así todo.

Toda esa parte de la fascinación/miedo que provoca el sr. Harrelson entre sus vecinos queda bastante coja, mal planteada y peor resuelta. Pero da igual, la película está sujeta al canon y sabes que todo está predestinado a los enfrentamientos esperados, que tienen que ocurrir sí o sí. Así, mientras el sr. Hemsworth hace sus indagaciones sobre la verdadera naturaleza del negocio, sabes que lo más predecible tiene que ocurrir, que el destino final está escrito.

Aparte está el increíble poder de aguante de las personas heridas, muy malheridas. Aunque esto lo único que indica es que soy un flojo, yo que veo un poco de sangre en un dedo, propia o ajena, y caigo redondo. No como la gente dura del oeste, de la orilla oeste del Misisipi.
4/10 - Pasable

 

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Time after time (1979)
Dir. Nicholas Meyer

Es un riesgo revisitar, muchos años después, algunas películas que forman parte de un particular olimpo cuyos cimientos se construyeron cuando, para ver cine, imperaba el videoclub del barrio y las películas en VHS a doscientas pesetas el fin de semana........

...... la reseña completa en esta entrada, que la película lo merece.

7/10 - Buena












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The suspect (2013)
Dir. Won Shin-yeon

Una especie de Misión Imposible a la coreana pero como si hubira pasado por las manos del director hongkonés John Woo. Excesiva, muy excesiva.
El protagonista, el que hace de Tom Cruise, es una especie de agente doble con trauma familiar propio y que va por libre. Eso sí, entrenado en todo tipo de artes en Corea del Norte dando como resultado un personaje con más peligro que un saco de mil bombas. Con cuatro superhombres como este señor Corea del Norte no necesita ejército.
Pues eso, una película de acción con espías, con vueltas, revueltas y retruécanos, técnicamente muy bien realizada pero que adolece de todo lo malo que hay en el cine de acción actual ya sea oriental u occidental: que se vende como acción trepidante y que solo consigue que acabes agotado una vez termina le película.
Cámara con parkinson, montaje frenético para tapar y esconder la realidad de las peleas y persecuciones pero que repercute en que prácticamente no te enteres de nada. No porque no quieras enterarte, sino porque no lo ves. Además hay que añadir que las escenas se alargan hasta lo indecible recurriendo a resoluciones imposibles para la física, la fisiología y la anatomía este mundo, totalmente increíbles, de esas que solo consiguen finalmente cansarte y acabe todo por dar igual.
Para colmo la trama es casi imposible de llevar si pretendes pillar hasta el último detalle de la misma. Mayormente por la ensalada de nombres coreanos que se manejan en los ratos explicativos, que hay unos pocos. No obstante la película se lleva bien porque las líneas básicas de la historia están bien planteadas y los personajes no se esconden, que aquí se sabe quién es el malo desde el principio.
Eso sí, en coches se han gastado un pastón.
Aterricé en esta película por ver algo más del protagonista de la notable Train To Busan (2016), Yoo Gong. Pero, aparte de que coreografía bien las peleas cuerpo a cuerpo, esta película ha resultado un bluff.
4/10 - Pasable



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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





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domingo, 20 de noviembre de 2016

Time after time (1979)

Fecha estelar: -306112.3
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Algunos spoilers en esta entrada...., de una película que tiene 37 años.


Time after time (1979)
Dir. Nicholas Meyer



Es un riesgo revisitar, muchos años después, algunas películas que forman parte de un particular olimpo cuyos cimientos se construyeron cuando, para ver cine, imperaba el videoclub del barrio y las películas en VHS a doscientas pesetas el fin de semana. Aparte de los títulos que siempre están en boca de todos, que son frecuentemente revisitados, remasterizados y/o “rebooteados”, más bien diría ultrajados en su mayor parte, hay muchas películas de aquellos años ochenta que están más olvidadas pero que a veces se recuerdan como muy buenas e interesantes. Sobre todo, en mi caso, las de ciencia ficción. El caso es que, ante la tesitura de volver a verlas, hay mucho miedo de encontrarte con aquello de “la película ha envejecido muy mal”, o un “no puedo creer que me gustara tanto esta película si es más mala que un dolor”,…., y pese a todo, defender el producto a capa y espada en base a que hay que tratarlo con los ojos de un chaval de entonces y/o circunscribir la película a la época en que se rodó. Es evidente que entre los dos extremos, películas que aguantan perfectamente el paso del tiempo de lo buenísimas que son, a las que hay que ver con los ojos y la edad de la época porque vistas ahora son malísmas, hay un gran espacio en el que cabe de todo.

Y toda esta introducción porque tenía mucho miedo de que Time after time, aquí titulada Los pasajeros del tiempo, perteneciera a ese grupo de películas de las que es mejor no volver a ver, es mejor tener un buen recuerdo de ellas en la memoria. Pues no, pues resulta que finalmente sale bastante airosa aunque a buena parte de la película hay que buscarle algún aliciente, algo conocido muy a posteriori, para que pueda ser tragado sin que deje herida.
Nicholas Meyer
Time after time fue el primer largometraje de Nicholas Meyer, un director que cualquier trekkie que se precie debe tener en un altar pues ha rodado por dos veces (las mejores) con la tripulación del capitán Kirk. Desde luego las tres primeras películas de este director (Time after time, Star Trek II: La ira de Khan -1982- y El día después -1983-) pasan por ser sus trabajos mejor valorados, con razón.
La idea que da lugar a la película no puede ser más interesante: considera que H. G. Wells construyó en realidad una máquina del tiempo que es utilizada por Jack el Destripador para viajar al año 1979 donde puede continuar con sus asesinatos con mayor impunidad.

Pese a lo “fantástico” de la idea, todo lo referente al momento histórico puede resultar plausible ya que la película empieza en 1893, cinco años después del último asesinato de Jack el destripador, que ha decidido volver a sus andanzas. Se asigna la identidad a un ficticio Dr. John Leslie Stevenson (David Warner) que es un buen amigo de H. G. Wells  quien, evidentemente, desconoce su identidad real (una entrada sobre las películas que han tenido como asesino a Jack el destripador aquí). Y, efectivamente, en 1893 H. G. Wells ya estaba trabajando en su novela La máquina del tiempo que publicó finalmente en 1895. También están bien trabajados los diálogos en esta parte de la película, no se trata de conversaciones de relleno ya que verdaderamente H. G. Wells era un firme defensor del socialismo y de su instauración pacífica en Gran Bretaña, perteneció a la Sociedad Fabiana, así como de la liberación de la mujer.

Después de la presentación de todo, el grueso de la película se traslada al San Francisco de 1979. La explicación del por qué la máquina del tiempo se traslada de lugar, desde Londres a San Francisco, es de lo más sibilino y hay que tragarlo. Supongo que la realidad fuese que rodar en San Francisco resultaba más barato que rodar en Londres. Por cierto, el diseño de la máquina del tiempo es deplorable, si bien el panel de tiempos es una proto-versión del que aparecerá en Regreso al futuro (1985). Aquí gana, por goleada, la máquina del tiempo que aparece en El tiempo en sus manos (1960) de George Pal. El intento por tener una identidad propia y no copiar una película mítica (ésta sí que ha envejecido bien) les hace diseñar una máquina que parece un helicóptero anfibio preparado como regalo para el capitán Nemo. También, ese intento de no copiar la película de Pal, les obliga a que el viaje en el tiempo sea una especie de trasunto del lisérgico viaje del astronauta Bauman en 2001: una odisea espacial.

Ese panel me suena

¿Alguien reconoce al niño que señala en el museo?
El futuro Goonie, Corey Feldman
Pues bueno, ya estamos en el San Francisco de 1979. Jack el destripador está suelto por sus calles y H. G. Wells también viaja a este lugar con el noble propósito de devolverlo a su época, a la justicia.  No me dirán que la idea no es de lo más brillante. Aquí es cuando la película, que prácticamente ha empezado, alcanza el punto más alto de interés a la vez que da un giro radical, inherente al cambio de época, para pasar a ser un viaje al futuro, para jugar con el protagonista al enfrentarlo a las modernidades del San Francisco de 1979. Y esto en sí es un acierto porque el interés no decae. Sin embargo se omite cómo ha sido el “aterrizaje” de Jack el destripador en esta época, que es un apartado por el que la película cojea un poco.


En este viaje hacia el futuro Nicholas Meyer puso en práctica algunas situaciones que luego repitió cuando hizo el guion (otro agradecimiento trekkie) de la cuarta entrega de Star Trek e hizo que la tripulación del Enterprise viajara al pasado, desde el siglo XXIII hasta el San Francisco de 1986 (Star Trek IV. Misión: salvar la Tierra -1986-). Da la sensación, es decir, que no sé si es cierto, que algunas escenas urbanas parecen grabadas con la cámara oculta dada la reacción que tienen los viandantes. Y el hecho de que los escenarios sean reales da un aliciente adicional hoy día por la parte de “documento sociológico” que tiene, con anuncios de Camel colgando como cuadros en los taxis, con coca colas a 37 centavos y una big-mac a 95 centavos de dólar. Hay una gran diferencia cuando hay escenarios y figurantes de por medio. De hecho, hay una escena en las urgencias de un hospital donde inexplicablemente todo el mundo está sangrando obstensiblemente que es, si te fijas en la actuación de los figurantes, muy delirante. Vamos, tal como ocurre con algún figurante en la playa de Tiburón (1975) de Steven Spielberg, que si empiezas a fijarte en él te saca de la película, de la tensión narrativa.

¡qué precios!

Y entre tanto, alguna buena broma como una marquesina anunciando el estreno de El Exorcista IV, broma que, por otra parte, también se utilizó con el Tiburón-19 en la segunda parte de Regreso al futuro. Las referencias, conexiones u homenajes que uno puede encontrar, o que uno quiere ver, desde la saga de Regreso al futuro hacia esta película no son pocas: nada más llegar Wells a San Fransicso y se ve envuelto entre un grupo de hare krishna, igual que Martin Mc Fly en la segunda de Regreso al futuro después del susto del Tiburón-19. Los hare krishna en los viajes al futuro siempre dan mucho juego, que también se les puede ver, por ejemplo, en las calles de Los Ángeles, en el futuro distópico presentado en Blade Runner. Y no puedo entender el motivo de los hare krishna estos.


 
Pero sigamos. Entonces, H. G. Wells (de lo mejorcito que ha hecho Malcolm McDowell como actor) entra en un banco y conoce a Amy (Mary Steenburgen, muy jovencita). La película se viene abajo por momentos. Toda la parte del romance es muy naif y quita mucho ritmo a la película. Es lo que realmente sobra aquí pues el interés está en la persecución. Así, la película se estanca hasta que decide volver a arrancar pero ya de una forma poco interesante por lo predecible. Si hubiera seguido por el camino de la ciencia ficción, la persecución a otras épocas por ejemplo, habría resultado mucho mejor. Pero se decide cerrar el círculo de la vida real de Wells y contar una versión fantástica de cómo en esta persecución del asesino cirujano, el escritor Wells conoció a la que fuera su segunda esposa, Amy Catherine Robbins. Pero bueno, a pesar de todo lo aburrido, estas escenas adquieren otra perspectiva cuando conoces que en el rodaje de esta película Mary Steenburgen y Malcolm McDowell empezaron una relación real que les llevó al matrimonio un año después, en 1980. Y lo cierto es que las miradas y los arrumacos que se dan, como que parece que tienen poca parte actoral.


Conclusión: Time after time es aún hoy día una buena e interesante película, con sus pegas, pero que resulta de lo más entretenida. No ha envejecido nada mal.



Y para finalizar, otra conexión con Regreso al futuro, esta vez la tercera película. Mary Steenburgen puede mostrar el orgullo de ser la actriz que se ha montado en dos máquinas del tiempo y tener dos aventuras temporales, una como Amy junto a H. G. Wells en su máquina del tiempo y otra como Clara Clyton junto a “Doc” Emmett L. Brown en una locomotora-máquina del tiempo que, además, vuela.


Trailer:


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Recuerda, amigo lector, que esta reseña está basada única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.

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Cine, lo que vamos viendo. Cuatro reseñas (publicación nº 48)

Fecha estelar: -306113.3
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Películas reseñadas:

- No respires (2016)
- Train to Busan (2016)
-  Castaway on the Moon (2009)
- The Chaser (Chugyeogja, 2008)


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No respires (2016)
Dir. Fede Álvarez

El mejor título en castellano para la película, en lugar de "No respires", debería ser "¡No pienses!"

Una película cuyo guion cabe en un papel de fumar, y con buena letra. Muy poco preocupada por dar coherencia al origen de lo que ocurre dentro de la casa y más centrada en encerrar a sus protagonistas en la misma para la ensalada de pasillos oscuros y tiros al aire.

Tildar esta película de terror es una broma. Habiendo visto últimamente la segunda parte de "Expediente Warren" y recordando lo bueno que es James Wan mostrándote la casa mientras mueve la cámara por ella, este caso es todo lo opuesto, que estás más perdido que Spiderman en un descampado y claro, así luego vienen las teletransportaciones inexplicables de personas y animales.

Al menos, la duración no es excesiva. Fede Álvarez no emplea ni un cuarto de hora en presentar al trío protagonista aunque también aquí cae en la trampa de anticipar soluciones con el "soy rebelde porque el mundo me hizo así" que está ya más usado que un billete de cinco euros. El nuevo código Hays del cine moderno en el que todos son malos o moralmente reprobables, pero siempre hay unos más malos que otros (Por mi parte, siempre quise que el Correcaminos, cuya moralidad también era discutible con tanta risita prepotente, acabase siendo devorado en vida por el Coyote).
 
Con una escena de un mal gusto alevoso y con alguna escena interesante, sobre todo por los oscuros sótanos de un MacGiver ciego peligroso que ha llegado a montar el "tinglao" que tiene de la siguiente forma ...¿?
¡No pienses!
4/10 - Pasable


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Train to Busan (2016)
Dir. Yeon Sang-ho

     En el año 2006 Max Brooks escribió una gran novela sobre una imaginada guerra mundial contra zombis, Guerra Mundial Z. Tal fue su éxito que en el 2013 Marc Foster llevó su “adaptación” a la gran pantalla de la mano de Brad Pitt. .... 
Ver la reseña completa aquí.
8/10 - Notable
 
















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Castaway on the Moon (2009)
Dir. Lee Hey-jun

Originalísima historia. Para nada esperada cuando ves empezar a un bastante patético protagonista que no sabe suicidarse. Lee Hey-jun, que también firma el guion, se toma su tiempo para que conozcamos al personaje con un tono de comedia que para nada hace presagiar la hermosa historia que nos tiene preparada sobre la inadaptación a la sociedad y la elección propia de aislarnos de la misma. Tan es así que la otra parte de esta historia, para mí la mejor parte, tarda bastante en aparecer pero, cuando lo hace, la película da un giro rotundo que Lee Hey-jun sabe llevar y entrelazar en un hermoso cuento que es imprescindible entender tal y como se cuenta para su disfrute completo. Es claro que todo es muy alegórico pero si te entretienes a pensar en ello te pierdes la pura esencia que a través de la historia y las imágenes Lee Hey-jun nos está mostrando. 

No es necesario contar nada más, los dos protagonistas están soberbios y el ritmo que Lee Hey-jun imprime es precisamente el necesario porque la historia que se cuenta lo merece. De hecho, no es fácil dar un final a la misma. La solución elegida se me antoja la mejor de todas.

8/10 - Notable







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The Chaser (Chugyeogja, 2008)
Dir.: Na Hong-jin

Primer largometraje del director de "The Yellow Sea" (2010), un buen thriller, y de "El extraño" (2016) otro trhiller de ambientación rural que se ha estrenado este fin de semana en España. Na Hong-jin parece que se está decantando por realizar películas que se adentran en lo más sórdido del ser humano envolviéndolas como películas de género.

The Chaser cumple perfectamente como trhiller, en este caso película con asesino en serie, aunque Na Hong-jin no quiere llevar el misterio por la parte de la caza del asesino, que casi nada más empezar la película es apresado, sino por la búsqueda de sus victimas. De hecho, la película va claramente de menos a más principalmente en la evolución de su protagonista principal que inicialmente se nos pinta como un proxeneta con pocos escrúpulos. Lo mejor de la película está cuando el protagonista empieza verdaderamente a indagar para buscar a su prostituta y empieza a cambiar su percepción sobre ella.

Aunque tiene buen ritmo, la película peca en el alargamiento excesivo de algunas escenas, sobre todo en el tremendismo de los enfrentamientos cuerpo a cuerpo y a martillazos, cosa, por otra parte, es ya más que habitual en el cine en general (lo del alargamiento de los enfrentamientos, aunque el asunto de los martillazos también es habitual, un descubrimento coreano para aclarar disputas frente a la prohibición de portar armas de fuego). Pero el caso es que ya resulta un cliché el hecho de que debe haber un enfrentamiento tremendo entre los protagonistas. En este caso el cliché lleva a que el guion, aunque bien cerrado y sin agujeros, presente situaciones excesivamente kafkianas y alguna que otra casualidad de la vida que no tiene otro sentido que llevarnos a lo esperado finalmente.
Ahora bien, la lectura que hace a esta película tan buena es la poca concesión que da Na Hong-jin a la hora de retratarnos el sórdido mundo en el que se desarrolla. Es implacable para con la historia y, desde luego, para con el espectador al que sabe llevar por el camino que no espera.

7/10 - Buena



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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





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domingo, 13 de noviembre de 2016

Cine, lo que vamos viendo. Cuatro reseñas (publicación nº 47)

Fecha estelar: -306132.6
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Películas reseñadas:

- Blood father (2016)
- Rojo oscuro (1975)
- Experimenter (2016)
- Kubo y las dos cuerdas mágicas (2016)


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Blood Father (2016)
Dir.: Jean-François Richet

Lo que hace que esta película sea interesante y no una más del montón es, desde luego, Mel Gibson. Sin la presencia de Mel Gibson la película no llega ni al aprobado, más que nada porque la historia que desarrolla es poca cosa, pero la presencia del cansado rostro de Gibson sube muchos enteros. Un actor al que da gusto ver de vez en cuando pues, por el motivo que sea, se prodiga muy poco para desconsuelo de quienes admiramos sus trabajos. Sobre todo como director, un gran director.

Aquí tenemos de nuevo la manida historia fronteriza de capos del cartel mejicano implacables persiguiendo a quien se sale del tiesto. Todo muy visto ya, con actores de lo más normal (excepto William H. Macy) para una historia que nos presenta una impostada hija (a Erin Moriarty no me la creo en ningún momento) que un Mel Gibson en proceso de readaptación a la sociedad tiene que proteger.

Jean-François Richet, director del que solo conozco el pasable remake de la película de Carpenter, Asalto al distrito 13 (2005), rueda con energía y buen ritmo y el resultado es que la película, que no se alarga innecesariamente, es bastante entretenida. Y, además, hay que agradecerle el homenaje que hace al propio Gibson con un momento "Mad Max" con moto y recortada que no puede más que sacarte una amplia sonrisa en el momento en que lo ves.

Es dura la vida en la frontera. 
6/10 - Interesante


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Rojo oscuro (1975)
Dir: Dario Argento

Otro ejercicio del estilismo visual propio del Sr. Argento, pero nada más. Hay muchas películas que es mejor no revisitar años después, sobre todo cuando esos años separan la juventud de la madurez, aunque sospecho que esta película era tan mala antes como lo es ahora, la tenía ovidada.
Ver hoy día reposadamente una película de Dario Argento, sobre todo las setenteras mejor valoradas como lo es ésta o Suspiria (1977), muestra que el director está muy preocupado por el efectismo de las escenas, los movimientos de cámara, la utilización del color, los primerísimos planos..., vamos lo que viene a ser un ejercicio de estilo. Ahora bien todo el esfuerzo realizado parece que le absorbe todas las energías porque el cuidado en todo lo demás es deplorable.
Una historia que parece que se va inventando sobre la marcha, con más agujeros que un colador, unos actores malísimos, que no se salva ni uno, y una música que se quedó anclada a su época y que se hace del todo insoportable, machacona y para nada circunstancial. Claro que alguien dirá que todo esto que es malo o poco cuidado es característico del giallo, que aquí lo que importa es el estilo y lo bien que queda la truculencia y el gore-light (aquí mal envejecido, aunque normal para una película con más de cuarenta años). El gore regado con ketchup saturado de pimentón de la Vera. Pues sí, será eso.
En las películas de terror de la Hammer utilizaban el mismo ketchup, pero ¡qué diferencia de películas! Al menos muchas de la Hammer no envejecen nada mal.
3/10- Floja



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Experimenter (2016)
Dir. Michael Almereyda

Drama biográfico basado en hechos reales es el género en el que está adscrita esta película de Michael Almereyda. Sin embargo no se trata de una biopic al uso sino que, por una vez, está centrada en el principal descubrimiento del protagonista y en las consecuencias posteriores del mismo y menos centrado en el relato familiar y de superación que es lo que se suele contar en estas películas.
Quizás sea porque la vida de Stanley Milgram fuera, por una vez, como la del común de los mortales, normal dentro de la normalidad institucionalizada. De hecho, todo lo que se cuenta sobre su vida marital a lo largo de los años parece simplemente relleno.
El campo de trabajo de Stanley Milgram fue el de la psicología social y su experimento más relevante acerca de la obediencia ante la autoridad de las personas fue realizado a principios de los años sesenta. ¿Fascinante?
Pues, la verdad, en mi caso, solo relativamente. Por la escenificación del experimento y su conclusión, pero nada más. Por tanto, pronto aparece el aburrimiento. Y eso que Michael Almereyda cambia el formato del biopic por una especie de documental con unas ideas estéticas muy peculiares, que al menos distraen un poco y llaman la atención, y donde el actor que encarna a Milgram (Peter Sarsgaard, bastante convincente) no para de romper la cuarta pared para explicar y explicar al espectador sus ideas y conclusiones. Al final se pone muy pesado.
A pesar de que Stanley Milgram ideó otros experimentos “psicosociales”, que se describen como de pasada en la película, el tema principal es el experimento sobre la obediencia y la película queda finalmente como una especie de documental sobre el mismo. Vamos, un truño si no estás mínimamente interesado sobre el tema ya que el director no se interesa en mostrártelo interesante. O lo tomas, o lo dejas.

5/10 - Pasable 


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Kubo y las dos cuerdas mágicas (2016)
Dir. Travis Knight

Excelente animación Stop Motion e impresionante y admirable trabajo de los artistas conceptuales a partir de los cuales se ha dado vida a este cuento que flojea por la parte de la historia, más bien por no centrarse en hacer un producto dirigido clara y nítidamente a un público adulto.

Ciertamente, en el terreno de la animación norteamericana, a Kubo se le puede agradecer el intento de alejamiento de las manidas y moralizantes historias para todas las edades a que nos tiene acostumbrados el gigante Disney y, también últimamente, su filial Pixar. Pero Kubo no da el paso completamente y ése es el error que hace que esta película no alcance, en mi opinión, el escalón de lo sublime.

Tiene una primera parte espectacular, toda aquella de presentación de la historia, del misterio que rodea al estado de Kubo y de su madre. (Que, por cierto, me hacía recordar la, esta vez sí, magnífica "La canción del mar" (2014) de Tomm Moore). Ahora bien, cuando la aventura empieza, cuando el viaje arranca, la historia se ciñe a modelo narrativo conocido, bastante cercano al pase por etapas de un videojuego y, por tanto, previsible. (Algún spoiler en la siguiente frase) Tampoco me queda muy claro si los guionistas sabían cómo terminar la historia desde un punto visual y artístico, demasiado parecido al de "El niño y la bestia" (2015) de Mamoru Hosoda aunque la película del director japonés es visualmente mucho más asombrosa en este final.

Casi todo el tono de lo que se ve y se oye es bastante adulto, mucho más si uno se plantea un resumen de lo que ha ocurrido y está ocurriendo en esta familia y en cómo se está resolviendo todo. Pero, siendo quizás consciente Travis Knight de que todo tiene un tono demasiado oscuro y críptico para un niño, introduce entre medias el gag supuestamente gracioso y las frases cómicas que justifican mi opinión sobre la indecisión de llevar la película por un camino concreto más cercano al drama fantástico que a la típica película para llevar a los niños al cine. Los títulos de crédito finales me parecen una muestra ejemplar de lo muy bueno y lo malo de esta película. Entre lo bueno, el esfuerzo artístico de todo el film con múltiples referencias en el Japón que se agradecen finalmente en los títulos con en el homenaje a la Gran Ola de Kanagawa que se puede llegar a ver. Entre lo malo, el incomprensible momento making-of incrustado en los propios títulos de crédito. Solo hay un camino y se empeñan en poner dos.
7/10 - Buena



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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





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sábado, 5 de noviembre de 2016

Train to Busan, el camino que Marc Foster/Brat Pitt debieron tomar

Fecha estelar: -306154.5
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Train to Busan (2016)
Dir. Yeon Sang-ho

     En el año 2006 Max Brooks escribió una gran novela sobre una imaginada guerra mundial contra zombis, Guerra Mundial Z. Tal fue su éxito que en el 2013 Marc Foster llevó su “adaptación” a la gran pantalla de la mano de Brad Pitt. No tuvieron ningún reparo en titular la película igual que la novela cuando se puede decir que casi no tienen nada que ver.

     La película de Marc Foster es poco más o menos que un desastre. Su pecado: intentar abarcar todo lo que quiso escribir Brooks cuando Guerra Mundial Z es novela de imposible película, es más bien novela para adaptar en un formato seriado. Mucho más acertado ha estado Yeon Sang-ho con Train to Busan, un peliculón que te hace pensar que la adaptación de Guerra Mundial Z tenía haber tirado por este camino.
Es como si Yeon Sang-ho hubiera tomado uno de los escenarios que se cuentan en la novela (aunque en realidad no está en ella) y hubiera adaptado dicho escenario, su historia completa, a una película, sin abarcar nada más. Y el resultado ha sido muy bueno (y ya van ¡¡dos buenas películas coreanas con trenes!!).









     En el apartado técnico poco se puede objetar, las transformaciones en zombis están más que bien hechas y las escenas con efectos cantan muy poco. Yeon Sang-ho rueda con buena mano y pronto entra en ritmo pues no se detiene mucho tiempo presentando los personajes, pronto pasa a la acción y la película coge un ritmo que hace que se pase volando. Peca, eso sí, de alargar algunas escenas de tensión crítica y de montarlas en paralelo de manera que, cuando finalmente resuelve una de ellas, tiene que volver a la que queda pendiente que te resulta como alejada en el tiempo. Es el problema de dividir a los personajes. No obstante Yeon Sang-ho no inventa ni se saca cosas de la manga, siempre tiene a sus personajes bien localizados sin necesidad de recurrir a la elipsis más que en algún caso que, por otra parte, no tiene otro sentido que alargar un poco más la película.

The king of pigs (2011)
Una reseña a esta película aquí


The Fake (2013)
     Hay que recordar que, al menos que yo sepa, es la primera película con imagen real de Yeon Sang-ho pues sus dos anteriores largometrajes, The King of Pigs (2011) y The Fake (2013) son películas animadas. Director muy pesimista en estas películas, duro y que ofrece pocas concesiones al espectador, Yeon Sang-ho está muy centrado en sacar a la luz las miserias y lo peor que hay dentro del ser humano. Y se puede decir que en Train to Busan también hay mucho de este carácter. Eso sí, las historias extremadamente crudas y violentas de sus películas animadas no se ven favorecidas por el estilo de animación que utiliza, circunstancia que se ha visto perfectamente superada en su paso a la imagen real. Ahora bien, aunque este cambio a la imagen real también ha ido acompañado con un giro radical de temática, de contar historias sobre la vida real a contar una historia de zombis, el carácter poco condescendiente del director para con sus personajes es más que patente. Y también el carácter alegórico de estos personajes y la “mala leche” que tiene el director para con el periplo vital de alguno de ellos y las consecuencias de sus acciones.

     Con una animación algo más cuidada, aunque con los mismos defectos por lo que se puede ver en el tráiler, Yeon Sang-ho, también ha estrenado este año otra película de zombis que parece un complemento de Train to Busan. Viene a ser como otra historia enmarcada en esta guerra zombi que habrá que visitar.







Trailer:




Spoiler:

     Conociendo el tono que Yeon Sang-ho ha dado a sus películas anteriores y viendo a los supervivientes en la última escena, me asaltó la gran duda de su resolución pues esta escena solo puede tener dos finales posibles. ¿Será capaz? ¿Tan mala leche tendrá? ¿O no?




Valoración: 8/10 - Notable

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Amigo lector, recuerda que esta reseña está basada única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





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miércoles, 2 de noviembre de 2016

Cine, lo que vamos viendo. Cuatro reseñas (publicación nº 46)

Fecha estelar: - 306161.7
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Películas reseñadas:


- Expediente Warren, el caso Enfield (2016)
- De tal padre, tal hijo (2013)
- I am not a serial killer (2016)
- Dos hermanas (2003)


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Expediente Warren: el caso Enfield (2016)
Dir.: James Wan

Segunda película que James Wan dedica al matrimonio Warren y a uno de los casos que tuvieron entre manos. Bastante más floja que la primera, que no pasó del interesante, el mago del "susto por refilón(*)" se repite mucho, como ajo al que no se extirpa el germen interior.

(*) Susto por refilón. 1. Dícese de aquel susto que se produce porque, con buena maestria, el pretidistador consigue centrar tu atención precisamente por donde no vienen los tiros. 2. Susto que ves venir por el rabillo del ojo.

Pese a que la película me resulta decepcionante, quizás porque mis terrores son otros más terrenales y estos que se muestran aquí afectan poco, lo que es muy loable de la misma es lo bien que rueda James Wan este género de películas. Muy bien fotografiada la oscuridad que es preceptiva en estas películas, James Wan sabe mover la cámara de maravilla, enfocar y desenfocar según sus necesidades (el susto de refilón) y plantear con maestría travellings en plan de falso plano-secuencia  que te permiten conocer perfectamente la disposición de habitaciones y pasillos. El plano-secuenca que muestra la casa necesariamente tiene que estar editado, una cámara no atraviesa cristales.

Pero ya está. Porque el empacho cansa y mucho. La mejor parte está en el primer tercio de película, en las visiones de Lorraine Warren. Pero es evidente que ante lo poco que hay que contar (no se decanta por llevar el misterio hasta el final y éste no dura ni un tercio de película) el recurso es alternar escena tranquila con escena de susto y así sucesivamente, incluyendo en el repertorio planteamientos originales y otros muy manidos, como la elevación del volumen para el llamado "susto de un segundo(**)". Pero hete aquí que de pronto el fantasma decide dejar de ser discreto y mostrarse abiertamente a todo el que quiera: los dos tercios restantes de película pierden mucho por este motivo, pasamos desde miedo y el misterio de la presencia fantasmal hacia el pesado y repetitivo fantasma tocapelotas y el empacho de nochecitas toledanas. Y lo peor de todo: la vanalidad de la idea que finalmente termina resolviendolo todo mientras te estás preguntado cuáles son las verdaderas intenciones de este demonio. Al menos a mí mente obtusa y demasiado racional no quedan nada claras.

(**) Susto de un segundo. Dícese de aquel susto en el que no más de 20 fotogramas de un rostro macabro se aparecen de repente acompañados de una subida del volumen de nosecuantos decibelios.

No dudo que cualquier aficionado al mundo de lo paranormal, que conocerá el supuesto caso en que se basa, habrá disfrutado mucho más esta película por las continuas referencias que debe tener y que el propio director, como ya hiciera en la primera, muestra en los créditos. Y esto aparte de que luego la película decida retorcer todo hacia una efectista historia de fantasmas, que es de lo que al fin y al cabo se trata y pretende. Eso sí, con poco misterio y demasiado "susto".
5/10 - Pasable


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De tal padre, tal hijo (2013)
Dir: Hirokazu Koreeda

En el panorama del cine japonés actual, al menos del cine japonés al que se puede acceder desde aquí, Hirokazu Koreeda es uno de los más interesantes directores en cuanto a un cine que quiere mostrar cómo es la realidad social en el Japón actual y cómo es afrontado por parte de las familias. Eso sí, Koreeda no elije, desde luego, situaciones sencillas. Sus "familias" siempre están desestructuradas por un motivo u otro. En "Nadie sabe" (2004), para mí su más importante película hasta ahora, son cuatro niños de distinto padre que viven juntos y que nunca han ido al colegio; en "Still Walking" (2008) es la muerte de un hermano mayor la que reune a la familia; en "Kiseki" (2011) son dos niños separados en la distancia porque sus padres están separados; en la más reciente y también muy notable "Nuestra hermana pequeña" (2015, una reseña en esta entrada) tres hermanas, que viven juntas, acogen a una cuarta hermana fruto de un segundo matrimonio de un padre que las abandonó de pequeñas; y finalmente aquí, en "De tal padre, tal hijo" dos familias desconocidas, de muy diferente condición social, reciben la noticia de que sus respectivos hijos de seis años fueron intercambiados al nacer. Casi nada.
El caso es que Koreeda es muy bueno en lo que hace porque nunca cae en el sentimentalismo barato por mucho que las situaciones que plantea sean muy propicias, sobre todo en esta última de los niños intercambiados. Además, sus películas no pierden interés en ningún momento por dos motivos: su ritmo siempre es pausado pero avanzando en la resolución de la situación familiar en la que sabe implicar al espectador, sabe dar tiempo para ponerlo en situación y que pueda valorar qué haría en situaciones como las que viven sus protagonistas. Y el segundo motivo, desde luego, la habilidad del director para mostrar la realidad social del Japón actual, desde la dureza de la indiferencia, casi la inhumanidad de "Nadie sabe" a las diferencias sociales entre estas dos familias y el trato que tienen entre ellas. Quizás algo maniqueísta al asignar una mayor falta de humanidad a la ambición por el ascenso y el trabajo de uno de los protagonistas frente a todo lo contrario de la otra familia. ¿Siempre es así?
Quizás, de entre todas estas películas sobre la familia de Koreeda sea ésta la más irregular. Y no precisamente porque el enfoque del drama familiar no sea maduro, serio y creíble, que lo es, siempre alejado de efectismo sentimentaloide y del tremendismo de los enfrentamientos, sino porque el giro hacia la solucion final surge, me lo parece, de una forma abrupta y está demasiado centrada en uno de los cuatro protagonistas.
Muy de alabar también la capacidad en el casting de niños, muy presentes y protagonistas en las películas de Koreeda.También en rodar con ellos pues casi siempre tiende a no forzarles y filmarles en situaciones espontáneas. Aquí, acierta de pleno con Keita.
7/10 - Buena



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I am not a serial killer (2016)
Dir: Billy O'Brien

Tiene un punto de partida bastante interesante en el que el protagonista, John, se nos muestra como un poco comunicativo adolescente, un sociópata en potencia obsesionado con conocer las historias de asesinos en serie que, para colmo, ayuda a su madre en una funeraria embalsamando cadáveres. Como vemos, todo de lo más habitual para montar finalmente una película cuya deriva no queda del todo bien completada.

Lo que no me explico es el motivo por el que casi todas las películas accesibles (al menos a las que yo puedo acceder) marcadas con el sello de "cine independiente" americano tienen una factura tan parecida que pasa por el desarrollo lento, personajes que parecen arrastrar su existencia por la pantalla, con una fotografía con filtro frío o verde, planos contemplativos, pocas palabras,...., que digo yo que un poco de ritmo no le vendría mal.
Pero bueno, aquí el inicio de la película no presagia el giro que toma todo cuando, muy pronto en mi opinión pues no ha pasado ni un tercio de película, se descubre buena parte del pastel porque resulta que la película no pretendía ir por el camino del thriller. Claro está que los conocedores de la novela en que se basa sí que estarían prevenidos, pero no es mi caso. Pero vale, porque el giro no le hace perder interés.


Lo peor de todo es la naturalidad con que se toma el protagonista la verdadera naturaleza del asesino, como si fuera lo más normal del mundo. Aceptando la premisa, que la verdad es que cuesta, la película sigue avanzando lentamente para finalmente casi no llegar a ningún sitio diluyendo todo entre los miedos internos del protagonista y el deseo de conocer algo más del asesino y de su origen.


Y un Christopher Lloyd, muy muy desaprovechado.

6/10 - Interesante



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Dos Hermanas (2003)
Dir: Kim Jee-woon

Un buen ejercicio de estilo a la hora de rodar, encuadrar y mover la cámara, también de fotografía a base de los típicos clarooscuros para pasillos y corredores que toda película de "terror" debe tener y de utilización del contraste de colores primarios para paredes y vestimentas. Pero, todo esto que está muy bien hecho lo está hecho ¿al servicio de qué?
Pues se supone que de otra historia deconstruída que, contada bajo según qué punto de vista y a base de flashbacks continuados, el espectador debe ir hilando y encajando. Lo que pasa es que a Kim Jee-woon, que también firma el guíon, se le ha ido la mano y ha mezclado demasiado. Y por si fuera poco el follón que monta, pues va y lo adereza con supuestos fantasmas a la japonesa. Que algún susto, por otra parte esperado solo que no sabes el segundo exacto, te da.
Pero oiga, ni siguiera el ritmo lento, muy lento, tan lento que tienes tiempo de pensar para interpretar lo que pasa, ayuda. Más que nada porque cuando algo se desvela, Kim Jee-woon va y lo retuerce aún más. Al final todo cansa tanto que desistes y esperas el final para la supuesta aclaración de todo. Supuesta. La trampa está en el papel del padre, que se supone que es el único que sabe qué está ocurriendo pero que se pasa toda la película con la misma cara de alelao que el espectador corto de entendereras que soy yo.
Es curioso, en la segunda escena de la película, cuando el coche aparca y el padre llama a su hija que está detrás para que salga, viendo quienes finalmente bajan del coche, me acordé de una muy buena película como es "El otro" (1972) de Robert Mulligan. Pues efectivamente, todo mucho más retorcido, "con más habitantes" y además con fantasmas para asustar "porque sí".
Luego termina la película y tienes que buscar alguna mente más pleclara que la haya entendido bien para que te la explique.
4/10 - Regular


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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





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