martes, 19 de septiembre de 2017

Cine, lo que vamos viendo. Tres reseñas (nº LXXVIII)

Fecha estelar:  - 305283.3
_____________________________


Películas reseñadas:

- Wonder Woman (2017)
- Kizumonogatari (2016-17)
- The chronicles of evil (2015)


________________________________________________________________________________
Wonder Woman (2017)
Dir. Patty Jenkins

En el cine comercial americano, de un tiempo a esta parte, el nivel de autocomplacencia es tal que en todo un año no hay manera de encontrar un solo título que elevar siquiera a la categoría de cine estimable o notable, un nuevo título para guardar en la estantería de películas que merecen la pena tener para poder ser disfrutadas más veces. Eso ya solo pasa en contadas ocasiones en el cine que se produce y distribuye mundialmente desde los grandes estudios americanos, especializados hoy en generar productos de usar y tirar. Pero bueno, este nivel de autocomplacencia también se alimenta de la poquísima exigencia del espectador que parece no cansarse de que le den siempre lo mismo. 

El caso de Wonder Woman ha sido una nueva decepción dentro del género de superhéroes en general y también dentro del universo extendido de DC en particular. Y con todo, y hasta ahora, las películas de estos superhéroes me habían parecido mucho más interesantes que las que hace el vecino de enfrente, siempre repletas de tonterías. Ahora bien, es quizás una especie de acercamiento a hacer las películas como las que hace el vecino de enfrente, el abandono del tono, cierta profundidad y seriedad lo que, particularmente me resulta decepcionante. 

Dejando a un lado que Gal Gadot lleva muy bien el papel, circunstancia poco complicada si ya como persona real eres una diosa, dejando tan bien a un lado la actuación bastante cumplidora de Chris Pine y asumiendo que el nivel de la producción es casi irreprochable como debe corresponder a un presupuesto de 150 millones, estamos oooootra vez ante la película inicial de un superhéroe que esta vez pretende mezclar mitología griega con “historia real”.

Pero vamos a ver, vale, que sí, en serio, pero ¿otra vez los alemanes son los malos? ¿En la Gran Guerra también? Y lo peor, ¿me traes otra vez a una especie de oficial proto-nazi, todo un cliché, también al ejército alemán de la Primera Guerra Mundial? Pues sí, este el nivel de la historia que se monta aquí. Es por donde viene la decepción, por el insulso guion. Aburrido es decir poco, que también es previsible. Al malo se le ve venir desde lejos y lo cierto es que es muy decepcionante comprobar que el actor compone casi exactamente la misma actuación como malvado, aunque menos asquerosa, que la que también hace en una decepcionante tercera temporada de una serie de este mismo año. No digo más. 

En fin, entre tanta insulsez siempre es un placer ver a Gal Gadot pasearse por la película. Eso sí, con muchas poses. Ni una sola gota de sangre para un film ambientado en la Gran Guerra, con una historia sobre la guerra química que no tiene nada que ver con lo que ocurrió de verdad y un par de patadas usando lenguaje pseudocientífico que siempre duelen. Se suele decir que hay que entrar en la película, en la historia, disfrutar de lo que se está viendo haciendo vista gorda sobre los detalles. Hay veces en que sí tiene lugar esa predisposición…, pero hay veces que no y éste ha sido el caso. Seguramente porque la acumulación de “cosas que te sacan de la película” es excesivo. Y hay más, pues hay actrices muy desaprovechadas. Ves en el cartel a Robin Wright como tercera del reparto y luego el decepcionante papel que tiene y es inevitable salirse de la película para soltar un bluff. Y también ocurre con las muchas posibilidades que ofrece el papel doctora que interpreta Elena Anaya, pero luego solo se limita a pasar por allí. Un CGI que canta por peteneras en ocasiones, sobre todo en los saltos, y con una dirección de Patty Jenkins que parece clónica de una película de Zack Snyder en cuanto al abuso de la cámara lenta o planos estáticos con poses pictóricas se refiere, que es el típico sello de Snyder, para eso es productor.
---------
Me ha resultado inevitable recordar al principio de la película a Fry y a Zapp Brannigan y lo mal que lo pasaron cuando fueron sentenciados a “muerte por kiki”.

5/10 - Pasable

______________________________________________________________________________
Kizumonogatari (2016-17)
Dir. Tatsuya Oishi, Akiyuki Shinbo

El título “Kizumonogatari” está conformado por tres películas estrenadas entre el 2016 y el 2017. Pero son en realidad una sola película troceada en tres de 64, 69 y 83 minutos. Mi acercamiento a estas películas era totalmente ignoto tanto de la franquicia “Monogatari”, como del género y de la historia, solamente me llamó la atención el póster de la primera película. Resulta que Kizumonogatari se considera una especie de precuela de toda una retahíla de novelas ligeras escritas por Nishio Ishin que han sido adaptadas al formato anime. En cualquier caso: no creo que vuelva a pasar por esta franquicia fundamentalmente porque no formo parte de la demografía a la que va dirigida.

Kizumonogatari es una historia de vampiros. Al menos parecen vampiros aunque la mitología canónica se la pasan por el forro. En realidad es un shonen en toda regla que incluye todo lo que está constituyendo una plaga dentro de buena parte del anime: mucho, muchísimo moe, gesticulación exagerada, fetichismo y erotismo con los senos femeninos o con la ropa interior, historia sin sentido con multitud de alternativas porque sí,…, etc., etc. Personajes que no paran de hablar y hablar, no terminan de hablar y siguen hablando porque tienen que explicar continuamente las nuevas situaciones, las nuevas reglas. Todo muy aburrido. Pero es que, para colmo, en este caso no tienen nada mejor que hacer que estar intercalando continuamente rótulos con las mismas palabras en, supongo, un claro objetivo de sacarte de quicio.

Al menos se puede decir que parte de la animación es sobresaliente. Aquí se utiliza demasiado el ordenador, sobre todo en los anodinos fondos a los que se quiere dar aspecto realista incluyendo, incluso, fotografías reales. No es lo sobresaliente en animación, ni tampoco el bamboleo o el contoneo ( ). Lo interesante está cuando se ponen bestias y hay gore, ésa es la animación que sí que está muy bien conseguida, además utilizando diferentes técnicas. Poco más.

4/10 - Pasable


________________________________________________________________________________
The chronicles of evil (2015)
Dir.: Baek Woon-hak

Thriller policiaco surcoreano con bastantes más virtudes que defectos aunque el peso de éstos lo rebajan a película interesante.

Y entretenida. Una de sus virtudes es el ritmo que coge la película en 10 minutos. Va al grano y no se entretiene en nada secundario. Los primeros cincuenta minutos son realmente excelentes, pero entonces tiene lugar un primer giro y la cosa decae un poco en cierto modo, pero luego viene otro giro y ya es demasiado. No nos podemos librar en los thrillers surcoreanos de los acelerones que pegan pero que sabes que van encaminados siempre hacia finales enfrentamientos cara a cara. Bueno, esto también ocurre en la mayoría de thrillers de cualquier lugar.

Aunque no se puede decir que la película sea tramposa pues casi todo se cuenta desde el punto de vista del detective protagonista, es cierto que algunos giros están cogidos con pinzas, no el giro en sí sino la forma de presentarlo (un interrogatorrio, por ejemplo y no digo más). Pero la historia de detectives, policías y mente maquiavélica resulta intresante y entretenida por la virtud de tener un ritmo que no descansa en los escasos 100 minutos que dura. La música ayuda.

Ma Dong-seok, que por aquí ya está bastante cachas para repartir ostias a zombis en su siguiente película (Train to Busan), tiene un papel bastante desaprovechado para un actor muy reconocible en excelentes películas surcoreanas.

6/10 - Interesante





Nº de películas reseñadas en el blog: 315
-----------------------------------------------------------------------------------
Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





 -